La lucha contra la polio, víctima del fuego cruzado en Pakistán

Por: Gonzalo Fanjul | 20 de diciembre de 2012

 Polio

Un niña recibe la vacuna de la polio en Pakistán. Fuente: UNICEF USA.
A pesar de sus diferencias, 40 millones de niños de sitios tan remotos como Bangladesh, Ruanda, Haití o Filipinas tienen una cosa en común: nacen en ‘desiertos de atención sanitaria’. De este modo ha descrito la organización Save the Children un entorno en el que los menores carecen de cualquiera de las seis rutinas básicas de inmunización(incluyendo la polio, la tosferina o el tétanos) y no han recibido ningún tratamiento o recomendación para evitar las diarreas. La inmunización de las poblaciones no es una condición suficiente, pero ha demostrado ser un componente insustituible en el esfuerzo por extender la salud global y reducir la mortalidad infantil. En el caso de la polio (que mata o limita de por vida), el esfuerzo internacional está a un paso de la erradicación completa, pero ningún país estará a salvo hasta que se hayan eliminado las últimas bolsas de prevalencia.

Si es así, ¿por qué asesinan en Pakistán a los sanitarios que promueven la vacunación contra la polio, forzando a la ONU a retirar temporalmente su campaña y amenazando la erradicación de la enfermedad en este país? La respuesta a esta pregunta hay que buscarla en un peligroso cóctel en el que se combinan los prejuicios religiosos y el retorcido fuego cruzado de la llamada Guerra global Contra el Terror.

Los grupos talibanes se han opuesto de manera agresiva a los programas de vacunación, a los que acusan de intentar “esterilizar a los musulmanes”. Pero los verdaderos recelos parecen estar motivados por la infiltración del espionaje estadounidense en algunos de los equipos de vacunación y por la oportunidad de tomar rehenes a distancia para frenar los ataques de los aviones. De acuerdo con la información que se ha ido conociendo acerca de la captura de Osama Bin Laden, en marzo y abril de 2011 el doctor Shakil Afridi fue pagado por la CIA para llevar a cabo una campaña de vacunación en la zona en la que se creía que podía estar escondido el terrorista internacional. Esta información dio lugar después a todo tipo de especulaciones, como la vinculación entre las visitas de los vacunadores y los ataques de los drones estadounidenses. Sea cierto o no, en junio de este mismo año un comandante talibán utilizó este argumento para impedir lasvacunaciones de polio en la provincia de Waziristan norte, afectando a más de 160.000 niños que iban a ser inoculados pocos días después. Si se prueba la implicación de los fundamentalistas, el problema ha tomado una nueva escala con los asesinatos de esta semana.

La posición de los fundamentalistas islámicos es una muesca más en su aberrante trayectoria. Pero haríamos bien en preguntarnos cuál es la responsabilidad de los EEUU en lo que está ocurriendo estos días en Pakistán. El uso de la ayuda con fines políticos y militares fue una constante durante las décadas de la Guerra Fría, donde se sostuvieron gobiernos y se pagaron armas con los fondos de la cooperación. No es una casualidad queIsrael y Egipto figurasen durante años a la cabeza de las donaciones estadounidenses. Otros muchos países en África, Centroamérica y Oriente Medio han pagado estos despropósitos en forma de Estados fallidos, cleptocracias y conflictos enquistados. Desde entonces hemos aprendido importantes lecciones acerca de la necesidad de establecer cortafuegos entre los programas de ayuda humanitaria y los intereses geoestratégicos de los países donantes, una reclamación permanente de las ONG que actúan sobre el terreno. ¿Por qué se insiste en ignorarlos en una región tan sumamente delicada como Asia central? La respuesta hay que dirigirla a las decenas de miles de niños paquistaníes que han quedado fuera de los programas de vacunación como consecuencia de la interrupción de los esfuerzos de la ONU.

Esta entrada fue publicada en Polio, Salud, Poliomielitis, Síndrome de Post Polio(SPP) y Más y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Gracias por tu comentario APPLAC-

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s