Bases Generales de la biocibernética

Bases Generales de la biocibernética

aplicadas a la Terapia Neural y a la Homotoxicología

Julio César Payán de la Roche*

. 1El procedimiento analógico y el procedimiento por grupos. 2

Biocibernética y Función Celular

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En este primer Boletín hemos querido hacer una revisión bibliográfica de las principales relaciones entre biocibernética, terapia neural y homotoxicología.La biocibernética explica y aclara la acción de las medicinas biológicas y más la de la terapia neural o terapia de las biorregulaciones. La homotoxicología es la homeopatía con idioma del siglo XX o XXI. Recientes avances en inmunología, especialmente en inmunoestimulación le están dando la razón a Reckeweg cuando habla de la necesidad de respetar las medidas inespecíficas de defensa del organismo. Están reconociendo el valor de las bacterias como indicadores necesarios del terreno del organismo. El Dr. Palencia inmunólogo del Instituto Nacional de Cancerología llama a las bacterias “los sparring de los mecanismos inmunológicos”. También hablan ya, del valor “defensivo” de las endotoxinas con fracciones tan importantes que activan el sistema de defensa, son productoras de fiebre, disminuyen la capacidad mutagénica, aumentan los anticuerpos, activan los macrófagos, inducen la producción de interferón y aumenta las prostaglandinas. Recuérdese que las endotoxinas son bloqueadas por el uso de antibióticos, antiinflamatorios, esteroides y demás droga vicariante progresiva. Así mismo las endotoxinas quedan bloqueadas y anuladas en los pépticos salvajes. Parece que al fin la medicina clásica le está perdiendo el miedo a las bacterias y a las endotoxinas! Lástima que sea un poco tarde, que aún no se da cuenta de sus contradicciones y que no tenga medidas terapéuticas valederas como sí las tenemos nosotros!

En la primera parte de este Boletín encontrarán algunos conceptos básicos de cibernética. En uno próximo profundizaremos en esto gracias a la colaboración del Dr. Harvey Montoya que tiene un excelente estudio al respecto.

En esta entrega no damos fórmulas mágicas ni conceptos revolucionarios, queremos sí, reafirmar algunos conceptos así como recalcar las bases científicas (no hay que tenerle miedo a esta palabreja) de nuestro quehacer diario.Desde que en 1948 Norbert Wiener publicó su libro: “Cibernética” y en 1950: “Cibernética y Sociedad” el tema se ha convertido en un constante campo de investigación. La biocibernética se ha definido como la ciencia que estudia los mecanismos de control y de regulación en los seres vivos pero téngase en cuenta que el mismo Wiener recalca que “en el organismo viviente, así como en el universo, la repetición exacta es absolutamente imposible”.

El emisor, que a su vez ha recibido una información, debe de codificar su mensaje para transmitirlo a través de signos que a su vez serán decodificados para que esa información pueda ser procesada por el receptor que a su vez, o puede transformar esa información en otro tipo de energía (energía química en mecánica, o lumínica en química, etc.), o puede ser a su vez emisor para otro receptor (éste parece ser uno de los papeles importantes, entre otras cosas, de los ganglios neurovegetativos). En la práctica estos dos hechos se confunden y la diferenciación no es más que didáctica debemos de tener en cuenta algunos puntos importantes como son: La codificación y la decodificación deben de tener un mismo código, por ejemplo en la telegrafía el código Morse de puntos y rayas pues de lo contrario el mensaje se alteraría completamente, es decir, deben hablar un mismo idioma. Así mismo tiene que existir un medio de transmisión o un medio adecuado para que corra la información con estaciones de reorientación de la información colocadas adecuadamente. Nosotros conocemos la función valiosa que desempeña para esto el sistema básico de Pischinger con sus estaciones moderadoras en los ganglios neurovegetativos. Hay otro medio muy importante, el medio ultravioleta excelente conductor de información y gracias al cual se efectúan comunicaciones foto-lumínicas entre célula y célula como ha sido demostrado por estudios de los rusos que datan de 1923 con las observaciones que Alexander Gurvich confirmadas en 1960 gracias a foto-multiplicadores electrónicos y que están de acuerdo con las teorías biofísicas de Sedlak en Polonia y con la escuela biofísica de Alma Ata. Personalmente y con la fotografía Kirlian en papel especial he fotografiado el campo ultra-violeta que rodea las terminaciones de los dados y que en la fotografía Kirlian en blanco y negro corresponde al halo más interno. Todo esto será motivo de próximas comunicaciones. Lógicamente, dentro de este orden de ideas, en el sistema biológico de codificación y decodificación existe un mecanismo de retroinformación que a su vez actúa como retrocontrol pues de lo contrario el emisor se “quedaría hablando solo”. Es lo mismo que si usted hablara con una persona que no lo entendiera, que lo entendiera a medias, o que no hablara ni entendiera su idioma, por más verdades que usted dijera “estaba hablando solo”. Para ejercer estas funciones de que hemos hablado el sistema tiene que tener mecanismos de memoria que le permitan acumular tanto la información como los diferentes códigos (el núcleo en la célula por ejemplo). Pero la dinámica de la información es más cuestión de proceso que de información como lo plantea Wiener en su libro “Cibernética y Sociedad”.

La transmisión el almacenamiento (memoria) y el procesamiento de la información en las células y organismos vivos también requieren procesos de codificación adecuados y por eso vamos a estudiar las dos posibilidades básicas de una codificación: El procedimiento analógico y el procedimiento por grupos.

El procedimiento analógico y el procedimiento por grupos

En esta parte tomamos conceptos del libro: Biofísica de Laskowski y Pohlit del Instituto Central de Bioquímica y Biofísica de la Universidad Libre de Berlín y del Instituto de Biofísica de la Universidad de Frankfurt/Main. En el procedimiento analógico se atribuye un signo determinado a cada concepto (Ver Figura 2.) Así se pueden transmitir informaciones fácilmente comprensibles como por ejemplo: “El hombre mató al león con el cuchillo” pero se puede prestar para muchos errores de interpretación a pesar de sus posibilidades limitadas de expresión. El hombre pudo atacar al león, lo pudo matar, puede huir de él, o puede tener muchas emociones frente al león. El león también puede matar al hombre, o el león puede huir del hombre, o el cuchillo quebrarse, o no tener suficiente filo, todo cabe en esta gama de signos pero con una secuencia lógica. Ante una pérdida de memoria, ante una alteración de la codificación o de la transmisión o ante una alteración de los signos o señales la noticia puede quedar con exabruptos tales como: “El cuchillo mató al león con el hombre” o “el cuchillo huyó con el león” etc. Esto, que sería una seria alteración de la información se conocería con el nombre de Enfermedad.

En el procedimiento por grupos una serie de signos que por sí mismos no tienen ninguna significación se reúnen para formar un alfabeto. La reunión de este grupo de signos da origen a palabras que designan diferentes conceptos. Este procedimiento eleva a N las combinaciones que se pueden hacer. Es el caso de las diferentes e innumerables combinaciones que se pueden hacer con los aminoácidos para formar proteínas celulares. En los seres vivos predominan los procedimientos por grupos. La enfermedad no es más que la resultante de una alteración en la información póngasele a esa enfermedad el nombre que se le ponga. Una célula recibiendo o codificando mal una información funciona mal, produce proteínas y sustancias que le son extrañas (homotoxinas), se producen bloqueos enzimáticos, se altera el Ph, la relación ácido / base, se altera la concentración de oligoelementos y minerales por el daño enzimático, se enloquece su control térmico, etc. A este resultante es a lo que se le ha llamado Enfermedad. Si tratamos su causa debemos regularizar la información (terapias de la regulación) que dio origen al mal funcionamiento. Tratar el efecto, la fiebre, la diarrea, la artritis, la infección, la bacteria como causa, el cáncer, el lupus no es más que olvidar la causa y meternos en los vericuetos de los efectos.

En biocibernética se sabe que toda transmisión de información lleva implícita la producción de ruido, puede demostrarse que es inevitable pues depende del carácter discreto de los electrones que conducen la corriente; sin embargo es capaz de destruir la información. El paso de información no puede ocurrir sin gastar una cierta cantidad de energía por lo que no hay una distinción neta entre un acoplamiento energético y otro informativo. La intensidad o fuerza de la información debe sobrepasar al ruido, si ésta se altera, disminuye o cae el ruido la sobrepasa y la interfiere; en ese caso será un ruido producido en el mismo circuito. Aquí cabrían dos posibilidades:

1) 1) La intensidad de la información disminuye y es sobrepasada por el ruido normal

2) 2) La intensidad de la información es buena pero el ruido aumenta y la opaca o desdibuja.

El “tratamiento” biocibernético será:

1) 1) aumentar y mejorar la señal o

2) 2) colocar el ruido en su nivel normal.

Ambas cosas se lograrán mediante el uso de frecuencias adecuadas (las medicinas biológicas actúan todas mediante frecuencias, vibraciones dirían los antiguos).

El ruido o interferencia puede no provenir del mismo circuito, puede ser exógeno, alterar la codificación, la transmisión, la decodificación o la memoria. En este caso tendremos que apagar el ruido que se produce a distancia. En terapia neural cuando el problema es en el mismo circuito utilizamos la terapia segmentaría, si el ruido viene desde otra parte o desde otro circuito utilizamos la terapia de campo de interferencia.

En homeopatía, en acupuntura china, en cromoterapia, en aurículo-medicina, en gemoterapia, en musicoterapia, en cromoterapia, en fin, en las medicinas de regulación se utilizan frecuencias. La terapia neural al utilizar un dieléctrico (frecuencia inespecífica positiva o negativa) en un punto específico da un ruido o una frecuencia terapéutica para que esta información sea tomada por el organismo y él la procese según sus necesidades. Wiener la describiría como un mensaje que se extiende hasta encontrar un receptor al que estimula. La sirena de incendio es un llamado a todos los ciudadanos y en particular a los miembros del Cuerpo de Bomberos donde quiera que se encuentren. El mismo Wiener dice que no hay ninguna razón para suponer que los mensajes de esa clase no se produzcan en el sistema nervioso. El llama a este tipo de mensajes “a quién pueda interesar”. La terapia neural sería pues un mensaje “a quién pueda interesar” puesto eso sí (tiene que quedar claro) en un punto y sitio específico (nada se ganaría una sirena de incendio sonando en un desierto). Se repite lo inespecífico del sistema básico como productor de la reacción específica a nivel celular.

Hasta aquí hemos enunciado conceptos muy generales de biocibernética que aplicaremos a nivel celular:

Biocibernética y Función Celular

En la Figura 3., hacemos un recorderis de la célula que recibe toda su información a través del sistema básico de Pischinger (inespecífico, para que gracias a él se lleven a cabo las funciones específicas celulares). En cuanto al procesamiento de la información todas las células eucarióticas que son las del hombre, funcionan de forma semejante. Tenemos que recordar que hay células sensoriales que nos mantienen en contacto con el medio ambiente y están listas para recibir estímulos mecánicos, térmicos, lumínicos y electromagnéticos. Para estos últimos es muy importante el campo o el medio ultravioleta que se complementan con los descubrimientos de R.R. Baker de Manchester que ha descrito pequeñas acumulaciones de magnetita – Fe304 – en los vertebrados y específicamente en el arco superciliar del hombre (M. d’Arsonval, C.R. Seances Soc. Biol 48, 450). Los estímulos físicos se transforman en la célula por medio de procesos desconocidos aún en gran parte y pasan luego a las células nerviosas en forma de señales. En el sistema básico de conducción se reúnen entonces señales que vienen producidas o elaboradas por el mismo organismo (alimentación, respiración, genéticas), así como señales que son producidas por las células receptoras de estímulos externos (medio ambiente, macrocosmos, ondas electromagnéticas, etc.) Lógicamente todo al final es una sola unidad con un intercambio dinámico, constante, inconmensurable pero que tenemos que esquematizar para entenderlo un poco.

Tenemos entonces a la célula (Figura 3) recibiendo información a través del sistema básico. Esa información es codificada por el núcleo que contiene los cromosomas en que están registrados las informaciones hereditarias o paquete de información hereditaria. Esta información es muy difícil de cambiar aunque la ingeniería genética ha hecho avances al respecto, ya tienen a la E. Coli produciendo insulina por ejemplo. Muchas “enfermedades” aún leves no se pueden curar pues corresponden a una mala codificación genética nuclear. Biológicamente se sabe que hasta ahora, únicamente los impulsos ultravioletas favorecen una reorientación del D.N.A. nuclear, de allí la importancia del impulso ultravioleta que da la terapia hematógena de oxidación, efecto aún no estudiado a fondo. Los cromosomas están formados por un quince a veinte por ciento de D.N.A. y por un sesenta y cinco a setenta por ciento de proteínas ácidas y básicas. Pueden contener además pequeñas cantidades (10 a 15%) de R.N.A.

La transmisión de información a nivel celular se lleva a cabo por intermedio de receptores de localización superficial. Estos receptores son moléculas de naturaleza química que forman parte, mayoritariamente, de la membrana citoplasmática en todos los niveles biológicos. El estímulo externo, a través del sistema básico puede ser muy diverso, sustancias químicas de pequeño tamaño molecular, radiaciones de una determinada longitud de onda, macromoléculas, etc. Esto ha sido muy bien estudiado por: Enrique Herrero, José P. Martínez y Rafael Santamdreu del Departamento de Microbiología de la Facultad de Farmacia de Valencia (España). Esos estímulos, al actuar sobre el receptor modifican la estructura es éste. Dicha modificación va a avisar al citoplasma acerca de las condiciones externas, va a determinar cambios en los mediadores secundarios de la célula.

El flujo de información no implica necesariamente la entrada de moléculas al interior de la célula.

Es la interacción estímulo receptor la que provoca cambios en la superficie celular. A nivel de membrana celular la lecitina como capa de fosfolípido tiene gran importancia especialmente en cuanto a marcadores o antígenos de histo-compatibilidad se refiere, la lecitina es el factor elastificante de la membrana mientras que el colesterol es el factor rigidificante de ella (los esteroides también son fuertes factores rigidificantes, de allí su capacidad de bloqueo). Tengamos en cuenta la importancia de la lecitina en una dieta elastificadora. La lecitina también ayuda a mantener en la superficie de las membranas los antígenos tumorales de células lesionadas que las hace fácilmente identificables por el sistema inmunológico. La membrana celular actúa, desde el punto de vista cibernético como un filtro de ruidos, Queremos recordar en este momento la acción de la procaína sobre las membranas.

Al llegar al núcleo la información es decodificada y codificada según el código celular que puede alterarse bien sea genéticamente o por sobrecargas tóxicas. El núcleo actúa también como un productor de impulsos. Para simplificar en la Figura 4., observamos la secuencia que sigue la información y los mediadores para producción final de una proteína. La energía es necesaria para la unión de los diferentes aminoácidos, la información es la que hace que esos aminoácidos se ordenen en una forma adecuada para producir una proteína específica. El R.N.A. actúa como un amplificador y reorientador de las señales que llevan la información y las enzimas serían efectoras y ahorradoras de energía (entropía negativa). Hagamos un paréntesis para estudiar mejor el fenómeno biocibernético a nivel celular y la importancia de las enzimas y los elementos traza (oligoelementos) que hacen parte del núcleo prostético de cada una de las quinientas millones de moléculas enzimáticas que en promedio tiene una célula.En la naturaleza la tendencia es hacia el desorden, hacia el aumento de la entropía. Un ejemplo para entender mejor esto: Si usted va por el bosque encuentra piedras de diferentes tamaños regadas por todas partes, árboles de diferentes tamaños y especies, hay una tendencia hacia el desorden o sea que esto es lo natural. Si en un sitio encontramos montoncitos de piedras agrupados por tamaños o formas o en hilera, o encontramos árboles de igual tamaño y sembrados en orden ya podemos pensar que allí es tuvo la mano del hombre, no hay la desorganización “normal” de la naturaleza. El desorden tiende hacia un aumento de la entropía, hacia un gasto de energía. El desorden de la naturaleza no es sinónimo de anarquía, es un desorden equilibrado, ecológico, dinámico y dialéctico. Es el eterno dinamismo equilibrado del Yin y del Yang.

En bio-física se explica esto gracias a las teorías del Clark Marwell con sus “Demonios” de Maxwell (Wiener, Laskowski – Pohlit). El hombre de ciencia trabaja continuamente para descubrir el orden y la organización en el universo por lo que juega una partida contra su archienemigo: La desorganización dinámica de la naturaleza. En el hombre, en sus mecanismos bio-cibernéticos también se ve esto. El médico, en este caso la ciencia, la religión o la filosofía tratan de encasillarlo y enmarcarlo en moldes rígidos de organización, (no diarrea, no vómito, no fiebre, cifras de leucocitos, no bacterias, no descarríos, le dicen lo que debe de pensar y a través de qué ojo debe ver al mundo, si se desvía mucho allí están los psiquiatras como grandes enyesadores del pensamiento colectivo) es una de las fallas médicas (Némesis Médica – Iván Illich). El organismo no necesita “orden”, él necesita impulsos, informaciones, apagar los ruidos para que pueda funcionar adecuadamente buscando su equilibrio. Aquel que lo quiera encasillar además de librar una lucha contra natura lo torna caótico y lo enferma cada vez más. En ese mar de entropía en aumento hay islas que tratan de conservar la energía de ahorrarla al máximo (entropía negativa), las células son esas islas y en el interior de ellas se efectúan reacciones conservadoras de energía. Factores necesarios para esto son los elementos trazada de las enzimas que actúan tratando de efectuar millones de reacciones por segundo con el mínimo gasto de energía. De aquí viene, en parte, la importancia de la terapia con oligoelementos válida únicamente si los mecanismos transportadores están buenos. Aún siguen, y seguirán desconocidas la mayoría de reacciones, de intercambio de información que convierten la célula en una verdadera central atómica. En varias conferencias hemos hablado de la transmutación o conversión de elementos que se efectúan en la célula teoría ya comprobada por Louis Kervian (Medicina Energética – Ed. Everest).

En cuanto a circuito cibernético se refiere hay dos sistemas principales: Uno, el sistema determinativo en el cual la acción y reacción son lineales, a un solo nivel, programadas y fijas. Es el caso del circuito interruptor, cable eléctrico, bombilla-luz. El otro que es el que se ve en biología es el sistema probabilístico. En él hay muchos niveles de información y de reacción. Si usted le muestra un hueso a un perro a más de responder de muchas maneras (si está con hambre, si está lleno, si está bravo, si lo conoce a usted, etc., etc., etc.) en él se desencadenan infinidad de reacciones en ese momento. El hombre es un sistema probabilístico con N número de niveles de acción y de energía. De allí lo imposible de pronosticarlo y de esperar respuestas fijas y prefijadas. Si por ejemplo se coloca un troncal simpático abdominal a diez pacientes cada uno reaccionará en una forma particular en un momento, hora y sitio dado. Si pensamos un poco en estos vemos el íntimo valor que tienen exámenes de laboratorio que detienen al hombre en un instante, el instante en que se toma una muestra.

El solo pinchazo de una aguja de venoclisis lleva a cambios probabilísticos la mayoría de ellos no cuantificables.

En resumen, tendremos que como fuentes primarias de energía están la genética, la alimentación, la respiración, el medio externo (incluyendo macrocosmos y campos electromagnéticos). Todos los impulsos, señales e información generada por ellos se transmite a través del sistema básico con estaciones de relevo, transmisores, codificadores y decodificadores y llegaría a la célula que daría un producto normal o anormal según la información recibida que a su vez actuaría como retroalimentación de todo o parte del circuito. Si hay un descarrío el producto final de él sería la enfermedad como indicadora de una alteración cibernética y también como la forma en que el organismo busca nuevamente su equilibrio. La enfermedad no es un hecho ajeno a la dinámica del hombre, hace parte integral de esa misma dinámica. Ahora bien, el Dr. Reckeweg ha dado una explicación bioquímica a ese mecanismo equilibrante que es la enfermedad, a la voz de alerta del organismo vivo y a las consecuencias funestas de no tratar los problemas desde su base. Para el Dr. Reckeweg el concepto de enfermedad es: “Por una parte la expresión de medidas defensivas biológicamente necesarias contra homotoxinas, toxinas humanas, exógenas y endógenas (fases de excreción, reacción y deposición) y por otra parte representan el esfuerzo biológicamente necesario del organismo para compensar daños homotoxicológicos (fases de impregnación, degeneración y neoplasia) con miras a preservar la vida tanto como sea posible”. A este concepto añadámosle la visión biocibernética de enfermedad y tendremos un cuadro claro de lo que ocurre.

El organismo se defiende contra sustancias tóxicas llamadas homotoxinas que pueden ser: Endógenas o sea producidas por el propio organismo como es el caso de la célula recibiendo mala información o exógenas si se dan al organismo (contaminantes, etc.) En su lucha contra éstas y contra los daños causados por remedios químicos tratará siempre de auto-restaurarse (auto-equilibrarse). A estas reacciones las llamamos enfermedades. Para que el organismo lleve a cabo todas las reacciones equilibrantes (vicariación regresiva) se necesita que sus mecanismos cibernéticos funcionen adecuadamente, de lo contrario una vicariación regresiva o es incompleta y queda únicamente como fase de derivación o no se efectúa por bloqueo completo, o su intensidad por falta de regulación, es desmesurada llevando al organismo a un caso total. Petre Dosch ha descrito muy bien este fenómeno cuando habla de que la terapia neural “pone los semáforos en verde”, es decir, quita cualquiera dique que impida al organismo hacer sus mecanismos de vicariación regresiva y de auto-regulación. La homeopatía también plantea muy bien las cosas pues siempre se insiste en dar de base el remedio constitucional, es decir, el remedio que por similia sea capaz de apagar el o los ruidos que alteran el normal funcionamiento del paciente. De no ser así, se hace una homeopatía sintomática cubridora de huecos que olvida las causas verdaderas de la enfermedad. Un remedio homeopático, aún a dinamizaciones altas actúa cubriendo síntomas sino se tiene en cuenta la totalidad del paciente. Los doctores Paschero y Candegabe han estudiado profundamente este punto de vista (Conferencia Quito – Mayo 1984). En acupuntura también se sabe que ejercerla con fórmulas no es lo correcto. Siempre se debe buscar el equilibrio energético del paciente. Desgraciadamente se tiende una y otra vez a la “alopatización”, término no bien empleado, de las disciplinas biológicas. A veces oigo colegas decir que han visto mejorar ataques asmáticos con acupuntura o con homeopatía o con terapia neural, yo les contesto que también los he visto desaparecer con esteroides. Ese no es el problema, el lío no es quitar el ataque asmático, lo que nos interesa, y es principio de medicina no es quitar el jadeo, es encontrar el equilibrio del todo, es dar los impulsos necesarios para que el organismo dentro del desorden que lo caracteriza encuentre los caminos para su auto-reparación y regeneración (El Médico Interno de Hipócrates).

Si por homotoxicología no se busca y se encuentra que la enfermedad no es más que resultante de problemas energéticos nos quedamos en la mitad del camino. En cáncer específicamente ocurre lo mismo, la medicina biológica está cayendo en la trampa de tratar “el cáncer” olvidándose que tiene que tratar es “Al Canceroso”, estimular sus mecanismos de defensa, equilibrar y reordenar sus circuitos bio-cibernéticos, hacer que su sistema inmunitario recupere la memoria perdida, que reconozca los antígenos cancerosos y el camino no es más fácil que seguir buscando remedios milagrosos contra el tumor. Muchos inmunólogos están de acuerdo en que los estímulos de defensa contra el cáncer más importante son estímulos inespecíficos. El B.C.G. por ejemplo aumenta inespecíficamente la capacidad contra los microbios y produce factores necrotizantes del tumor. Las endotoxinas inyectadas ayudan a los factores complementarios a reconocer los antígenos tumorales. Es decir, se busca la recuperación de la memoria de un sistema. Es decir, recordar que el hombre mató al león con el cuchillo y no el león mató al hombre con el cuchillo. Una simple alteración en el sitio de las palabras cambia todo el significado. Una simple alteración en la localización de un aminoácido en una cadena cambia la función y la forma de una proteína. Una vicariación regresiva es una reorientación en los mecanismos bio-cibernéticos de regulación. Pero ya veíamos que el problema no es solo de memoria sino de procesamiento de la información y por esto no se puede perder nunca de vista el todo. Voll lo hace muy bien pues recuérdese que con electro acupuntura hay que poner Todos los puntos (más de 850) de medición en 50. También con él hemos visto cómo si se cuadra un solo meridiano se pueden presentar caídas y alteraciones que antes no existían en otros. Cuadrando solo una parte del paciente se haría una medicina retóxica. Con fotografía Kirlian también lo he visto con terapia neural si uno se limita a tratar el segmento y olvida una interferencia se puede ver cómo se equilibra un dedo y aún se quitan síntomas del paciente pero aparecen vacíos en otro circuito. Las medicinas biológicas mal empleadas también son retóxicas. Para no ser retóxicos, para saber cuándo estamos haciendo las cosas bien hay que recordar que toda curación debe seguir las leyes homeopáticas, se le debe dar gran importancia al estado mental del paciente que es lo primero que se debe mejorar, aparecerán vicariaciones regresivas que deben evaluarse adecuadamente. Otros métodos también son de gran ayuda, si se hace una terapia retóxica sobre todo si se produce una degeneración pueden aparecer puntos dolorosos de los cuales hay dos importantes: Uno llamado punto iónico situado inmediatamente por debajo del manubrio del esternón y el otro llamado punto del bazo situado en el tórax izquierdo a tres traveses de dedo por debajo de la clavícula sobre una vertical que pasa por la unión del tercio medio con el tercio externo de ella. La E.A.V. como lo decíamos anteriormente también descubre, al igual que la Kirlian, caídas y vacíos donde antes no existían.

Con estos conceptos sencillamente hemos querido llamar la atención sobre la necesidad diaria de pulir nuestras técnicas y conocimientos, volvernos más certeros y precisos, no ser, en el caso de los neural-terapeutas unos simples “bombeadores de procaína” como dice Dosch, en homeopatía no ser unos receteadores por vademecum, en acupuntura no ser adoradores de puntos. En fin, no caer en fórmulas, remedios o métodos milagrosos que no hacen más que llevarnos al doloroso plan de charlatanes y vendedores tipo culebrero de ilusiones.

Nota Final: En esta última parte no quisimos insistir en las teorías básicas de la homotoxicología.

Asociación Post Polio Litaff A.C_México, no se hace responsable del contenido de la información contenida en esté artículo, visite siempre antes a su medico.

http://www.terapianeural.com/

Homotoxicología

La palabra homotoxicología significa estudio de las toxinas humanas. La homotoxicología estudia la acción biológica de ciertas sustancias denominadas toxinas en los procesos fisiológicos y de mantenimiento de la salud.

Su fundador es el doctor Hans Heinrich Reckeweg, nacido en 1905 en Herford, Westfalia. Estudió medicina en las universidades de Wurzburg, Berlín, Münster y Bonn y en 1928 empezó a trabajar como médico asistente.

Realiza estudios de homeopatía en la universidad de Berlín, donde años más tarde ejercería como profesor. Sin embargo, llega a la conclusión de que era muy difícil que la homeopatía de Hahnemann encontrara una fácil aceptación dentro de la medicina convencional. En 1936 abre los laboratorios farmacéuticos homeopáticos Heel. Allí investiga en profundidad todos los principios homeopáticos y llega a desarrollar las bases de un nuevo concepto de la medicina.

La homotoxicología contempla la enfermedad como un conjunto de reacciones defensivas biológicamente adecuadas que surgen como una lucha contra la acción de las homotoxinas, tanto internas como externas. En el organismo humano ingresan ciertas sustancias necesarias, como alimentos, aire, agua. Tras una serie de reacciones químicas y físicas, las sustancias que no son útiles son eliminadas mediante los mecanismos de eliminación del cuerpo.

A menudo, las sustancias que entran en el organismo resultan tóxicas (homotoxinas exógenas), Del mismo modo, si los productos de desecho no se eliminan correctamente, se convierten en homotoxinas endógenas (formadas en el interior del organismo).

Si no ingresan sustancias nocivas y los productos resultantes del metabolismo se eliminan adecuadamente, entonces se mantiene la salud. Sin embargo, constantemente nos vemos bombardeados por homotoxinas exógenas, como son los productos provenientes de la contaminación ambiental, sustancias añadidas a la alimentación (colorantes, conservantes, potenciadores del sabor o color…) uso de pesticidas, etc. Todo esto no sólo aumenta la carga tóxica de nuestro organismo sino que genera reacciones por parte de nuestro sistema defensivo, aquello que Reckeweb denominó el Sistema de la Gran Defensa.

El sistema de la gran defensa

Hace referencia a una serie de órganos y funciones que actúan unidos en la lucha contra la acción de las toxinas, buscando el retorno al estado de equilibrio que supondría la salud. Entre los componentes de este sistema se encuentran un conjunto de células con diversas funciones, como los anticuerpos; procesos de inflamación y resorción; mecanismos de vasodilatación y aumento de la permeabilidad capilar; reacciones enzimáticas; acción detoxicante del hígado (capaz de neutralizar ciertas sustancias tóxicas), etc.

Todo este conjunto de reacciones defensivas funcionan al unísono para luchar contra los agentes tóxicos endógenos y exógenos. Cuando el organismo no puede detoxicar ni eliminar la totalidad de las sustancias tóxicas, se produce una acumulación de éstas. Es entonces cuando se pone en marcha el Sistema de la Gran Defensa para tratar de recuperar el equilibrio, apareciendo una serie de síntomas que, aunque solemos llamar síntomas de enfermedad, son más bien síntomas de la lucha contra la enfermedad.

En este artículo hablaremos de:
Definición de la Homotoxicología
Diferencias con la Homeopatía clásica
Diferencias con la Medicina Química
Reflexiones sobre Medicina Natural y Medicina Química

Definición de Homotoxicología
Se puede definir la Homotoxicología como la ciencia biológica alternativa a la medicina química que se dedica al estudio de las homotoxinas (toxinas humanas) tanto endógenas como exógenas y a su eliminación o neutralización por medio de medicamentos homeopáticos de segunda generación.

Su diferencia con la Homeopatía clásica
Su diferencia con la homeopatía tradicional es que además de utilizar los medicamentos clásicos de la homeopatía utiliza otros tóxicos homeopatizados totalmente nuevos como:

– Nosodes: víricos, bacterianos, de vacunas, de tejidos u órganos con alteraciones patológicas, de secreciones, sanguíneos y de secreciones endocrinas.
– Medicamentos alopáticos homeopatizados.
– Catalizadores intermediarios: ácidos del ciclo del ácido cítrico, quinonas y otros.
– Organopreparados- “suis”: elaborados homeopáticamente a partir de tejidos orgánicos procedentes de cerdos sanos.
Además en un mismo medicamento homotoxicológico incorpora sustancias distintas y en diluciones diferentes. Esto es casi considerado una aberración o herejía por algunos homeópatas clásicos unicistas.

Y por último la vía de administración es más amplia que en la homeopatía (intramuscular, intradérmica, intravenosa, etc.)
Su diferencia con la medicina alopática
Por otra parte, lo que la separa de la medicina química es su concepto de enfermedad y la manera de tratarlas. Este concepto de enfermedad que tiene la homotoxicología la condiciona –en el buen sentido de la palabra- hacia un tipo de terapia muy diferente al de la medicina química.

Según el Dr. Hans-Heinrich Reckeweg, fundador de la homotoxicología las enfermedades son una “expresión de mecanismos de defensa orientados biológicamente contra homotoxinas exógenas y endógenas (fases de excreción, de reacción y de deposición), o bien representan el esfuerzo del organismo para compensar los daños homotóxicos sufridos (fases de impregnación, de degeneración o de neoplasia), con el fin de conservar la vida el mayor tiempo posible.”

Son cada vez más los médicos tradicionales que se están esforzando por hacer estudios de homotoxicología para adecuarse a sus conceptos e incorporarlos a la medicina química. De hecho en España solo pueden recetar medicamentos homotoxicológicos los médicos alópatas, lo que no deja de ser muy curioso e incluso contradictorio, ya que la mayoría de ellos no conocen lo que es la homotoxicología.

Reflexiones sobre Medicina Natural y Medicina Química
A lo largo de la historia hemos visto puntos de vista totalmente encontrados sobre diferentes filosofías o doctrinas que difícilmente han sabido vivir en armonía. Democracias contra dictaduras, evolución o creación, paganismo o cristiandad, monomorfismo o pleomorfismo, medicina natural o medicina química.

Llama la atención que en este momento la medicina química o alópata está viviendo una especie de apertura hacia la medicina natural. De hecho la medicina química parece que ha encontrado su “eslabón perdido” en la homotoxicología para acercarse a la medicina natural sin dar la impresión de que el camino por el que están viajando les lleva a un atasco terapéutico del que muchas personas se están cansando y que, por lo tanto, algo deben hacer para salir del atolladero en el que se encuentran.

La homotoxicología con su “halo científico” les ha servido a muchos que antes criticaban, despreciaban e incluso perseguían a la homeopatía para ahora incluso hacer Master de Homotoxicología en Universidades de prestigio que ofrecen estos cursos, por lo menos en España. ¡Qué curioso! Sí, los mismos que por décadas han tachado a la homeopatía de efecto placebo o han hablado de los medicamentos homeopáticos de “simples bolitas de azúcar” resultan que están aprendiendo en las Universidades los conceptos, principios y definiciones que la Homeopatía y la Medicina Natural han defendido por siglos.

¿No es eso lo que en este país llamamos intrusismo y lo que se define como: “Ejercicio de actividades profesionales por persona no autorizada para ello”?
Ahora solo los médicos colegiados pueden recetar medicamentos homotoxicológicos, aunque no tengan ni idea de lo que es la homotoxicología y la homeopatía.

En este país si un homeópata se atreve a recetar o vender, como se hacía antes, un medicamento homeopático lo tachan de intrusismo. Pero ¿quién es el intruso, el homeópata o el médico alópata que poco a poco se está apoderando de todo aquello que anteriormente despreciaba?

¿Quieren ver como dentro de unos años la medicina natural es totalmente absorbida por la medicina química? Sí, lo verán de la misma manera que el catolicismo absorbió y transformó a los aztecas, mayas, etc. los llamados “paganos” y los transformó, o mejor dicho los esclavizó sin darles la posibilidad de ejercer su libre albedrío. Hoy nos enfrentamos a una misma conquista: la conquista sutil del “viejo mundo” de lo natural por el impero de la química.

Para terminar esta introducción al mundo de la Homotoxicología, decirles que creo y sigo la Homotoxicología así como la medicina natural y que, por supuesto, hay que saber distinguir entre corporativismo* y personas individuales.

Para más información sobre Homeopatía visite:
Indice de Materia Médica de Homeopatía

  • la ley de los similares, “lo igual cura lo igual”; un medicamento que produce síntomas de una enfermedad en una persona sana curaría a otra que presenta la enfermedad.

  • la ley de la potenciación propugna que altas dosis de una medicina intensifican la sintomatología de la enfermedad, mientras que dosis pequeñas fortalecen los mecanismos de defensa del organismo.

Tratamientos y Remedios para los Músculos

MUSCULOS (debilidad)
Nombre de los órganos carnosos productores de los movimientos en los organismos animales, compuestos de tejido fibroso y caracterizados principalmente por la contractilidad.

Dentro de la fibra muscular existen dos tipos: la fibra lisa o de la vida orgánica, y la fibra estriada o de la vida animal. Las primeras forman las capas musculares de los órganos dotados de movimiento involuntario, excepto el corazón. Las estriadas son de gran longitud y obedecen a la voluntad excepto el músculo cardiaco, y son en su mayoría esqueléticos.

Medicina Natural para los musculos con Dieta: Plátanos, centeno, avena.

Medicina Natural para los musculos con Plantas Medicinales:
Milenrama, Eleuterococo

Medicina Natural para los musculos con Esencias
Eucalipto, Romero, Salvia o Pimienta negra, Lavanda, Lemongrás

Medicina Natural para los músculos con Suplementos alimenticios
Relajante muscular
Magnesio: Necesario para un funcionamiento correcto de nervios y músculos. Se recomienda el uso de magnesio en forma de citrato.

Complejo de vitamina B de alta potencia: Necesario para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

L-Teanina: Relaja el sistema nervioso y produce un efecto calmante a nivel muscular.

Regenerador de fibras musculares
Proteína de guisante: Las proteínas y los aminoácidos, son los bloques de construcción para regenerar los tejidos dañados.

Otros Suplementos alimenticios para los músculos:
Vitaminas: A, B1, B6, C, D, E. Minerales: nitrógeno, potasio, cloro, hierro, sodio. Espirulina.

Observaciones: Requieren hierro, potasio, sodio y cloro. Tomar el caldo de potasio. Las punzadas revelan falta de cloro; y la debilidad general falta de hierro.

ESPASMOS MUSCULARES
Contracción involuntaria persistente de un músculo o grupo muscular; algunos reservan el nombre de espasmo para la contracción tónica persistente de los músculos de fibra lisa.

Medicina Natural para los espasmos con Nutrición
Evitar el uso de bebidas de cola. Exceso de ácido fosfórico reduce la tasa de calcio en el suero.

Medicina Natural para los espasmos con HomotoxicologíaHomeopatía
Atropinum comp. (a.sup.), Spascupreel (c.a.)

Hay que tener en cuenta que el envejecimiento se considera un proceso multifactorial que representa un gradual deterioro de las funciones fisiológicas de homeostasis y alostasis. De las múltiples teorías desarrolladas e investigadas, una de las más aceptadas actualmente por cumplir los requisitos que se piden para poder explicar y definir la senectud (universal: asociado a los procesos que deben ocurrir en diferentes grados en todos los individuos de una especie, Intrínseco: causas endógenas, que no dependan de factores extrínsecos, progresivo: ocurren durante el desarrollo de la vida, deterioro: considerado sólo como parte de un proceso de envejecimiento (Bernard Strehler)), es la teoría del envejecimiento por radicales libres.

En ella se propone que los radicales libres formados en el metabolismo generando toxicidad residual de los derivados del oxígeno (y otros agentes oxidantes como especies de nitrógeno reactivas ) son los responsables de los daños asociados a las células y con ello motivo de envejecimiento, ya que genera fragmentos moleculares muy reactivos que pueden dar lugar a reacciones muy desorganizadoras así como procesos degenerativos, como cáncer, arterioesclerosis, amiloidosis e inmunodeficiencia, disminución de niveles antioxidantes, y deterioro en la reparación de daños y perjuicios oxidativos. Es un daño oxidativo en la célula. Realmente es un envenenamiento por oxígeno al que están sentenciados todos los organismos aerobios.

Origen de la teoría de los radicales libres como causa del envejecimiento

La primera vez que se postula la teoría de los radicales libres fue en 1950 por Harman, cuyo mismo autor vuelve a retocar dicha teoría posteriormente en 1972. Son muchos los experimentos y grupos de científicos que con diferentes pruebas apoyan esta teoría como uno de los factores causantes del envejecimiento. Para poder defender esta teoría hay que demostrar que ya que tenemos buenos sistemas de antioxidación, incluso beneficiosos para determinadas rutas metabólicas por las moléculas intermedias que se generan (es como los dos lados de una misma moneda, por un lado beneficioso y por otro destructivo).

En condiciones in vitro diferentes estudios demuestran cómo se pueden contrarrestar los efectos oxidantes con aplicación de antioxidantes. En condiciones in vivo estos sistemas antioxidantes son incapaces de contrarrestar todos los radicales libres continuamente generados durante la vida de la célula. En momentos puntuales también son aumentados los radicales libres acumulados, momentos puramente fisiológicos, que resuelven en tiempo adecuado. Es la son acumulación a lo largo de la vida celular la que preocupa y es motivo de estudio en las teorías de envejecimiento.

Daños de los radicales libres a nivel celular

Los radicales libres suponen un daño celular y en consecuencia tisular, afectando al rendimiento de los órganos. Se producirá daño a nivel ADN, con el consecuente empeoramiento a nivel de producción de proteínas y lesiones en los lípidos de membrana, alterando la fluidez y con ello dificultando una buena comunicación intra e inter celular. Tendremos por lo tanto un daño tanto a nivel estructural como funcional de la célula (señales de moléculas para crecimiento, apoptosis, neurotransmisión,..). Implica un empeoramiento del organismo para responder al estrés y mantener la homeostasis (responder ante el estrés oxidativo, choque térmico, radiaciones, agentes alquilantes, metales pesados, etc).

Se ha visto como en animales viejos hay una mayor acumulación de oxidación que en animales jóvenes, contabilizando las proteínas, lípidos y ADN oxidados (Stadtman y Sohal). El aumento de la duración de la vida, también hace que se incremente la tasa de radicales libres involucrados en las enfermedades degenerativas.

Un motivo para admitir esta teoría es la aplicación en terapia. Existe la posibilidad de poder utilizar moléculas antioxidantes y poder observar los efectos beneficiosos y la inversión de destrucción celular. Se equilibran más la balanza de antioxidación/producción de radicales.

Radicales libres y teoría mitocondrial

En la teoría del envejecimiento por radicales libres, hay que incluir como específico la teoría mitocondrial de envejecimiento, ya que es este orgánulo dentro de la célula el principal productor de ROS (especies reactivas de oxígeno) y de (NO)  óxido nítrico, responsable también de oxidación. Existen otros orgánulos celulares (peroxisomas, microsomas) también generadores de ROS a los que hay que añadir el que en presencia de ciertos complejos de metales de transición pueden reaccionar entre sí dando lugar a más radicales.

La mitocondria es la principal fuente endógena de oxidantes implicados en el envejecimiento. Especies reactivas de oxígeno son continuamente generadas en la cadena de transporte de electrones en la mitocondria. La producción es acumulativa, lo que va causando un estrés oxidativo crónico. Cuanta más tasa de respiración más posibilidades de ir acumulando especies reactivas de oxígeno (ROS). Se ha visto como aquellas células en continua diferenciación mitótica que aún no se han diferenciado del todo en funcionalidad (células protegidas ante el envejecimiento por su moderado consumo de oxígeno y la regeneración de mitocondrias que acompaña a la mitosis), se producen menos especies reactivas que en aquellas donde la célula ya está madura y diferenciada. Aquí la cadena de transporte de electrones, la respiración celular por parte de la mitocondria, tiene que funcionar a pleno rendimiento, para sintetizar el abundante ATP necesario para la función específica de la célula. Nos encontramos alta especificidad en musculatura (incluyendo corazón) hígado y células del sistema nervioso. La producción de oxidación por parte de la mitocondria es la llave que determina la máxima longevidad potencial.

La teoría mitocondrial ha sido testada por varios laboratorios. Sohal y Miquel y colaboradores han demostrado que las mitocondrias de animales viejos producen más ROS que las mitocondrias de animales jóvenes. Hay una relación inversamente proporcional entre la producción de peróxidos (anión superóxido y peróxido de hidrógeno) mitocondriales y la longevidad de mamíferos. Además se ve el incremento del daño en proteínas y lípidos mitocondriales. Corbisier y Remacle aportan un experimento que refuerza esto: microinyectaron mitocondrias de fibroblastos de ratas viejas en células de ratas jóvenes, y las ratas que habían recibido las mitocondrias “viejas” rápidamente entraban en senectud.

SÍNTESIS

Las mitocondrias son uno de los orgánulos más conspicuos del citoplasma y se encuentran en casi todas las células eucarióticas. Observadas al microscopio, presentan una estructura característica: la mitocondria tiene forma alargada u oval de varias micras de longitud y está envuelta por dos membranas distintas, una externa y otra interna, muy replegada. Las mitocondrias son los orgánulos productores de energía. La célula necesita energía para crecer y multiplicarse, y las mitocondrias aportan casi toda esta energía realizando las últimas etapas de la descomposición de las moléculas de los alimentos.
ESTRUCTURA DE LAS MITOCONDRIAS

La mitocondria, que tiene una longitud comprendida entre 0,5 y 1 micrómetro, está envuelta en una membrana doble. La membrana exterior lisa está separada de la interior por una película líquida. La membrana interior, replegada en unas estructuras llamadas crestas, rodea una matriz líquida que contiene gran cantidad de enzimas o catalizadores biológicos. Dentro de esta matriz líquida hay ácido desoxirribonucleico mitocondrial (mDNA), que contiene información sobre síntesis directa de proteínas.

Destacar que las mitocondrias no sólo están involucradas en el proceso de envejecimiento a nivel de estructura sino también a nivel de funcionalidad. Se ha observado como la actividad mitocondrial decrece con la edad afectando como se ha dicho sobre todo hígado, músculo y cerebro. El ratio de transcripción de algunos genes mitocondriales decrece con la edad en ratas y en Drosophila. Hay moléculas de ARN altamente susceptibles al estrés oxidativo (16SrRNA), lo que puede ser considerado como marcador celular.

Muchos laboratorios ven más interesante estudiar los biomarcadores del estrés oxidativo que estudiar la cantidad de producción de oxidantes. Algunos biomarcadores estudiados: etano y pentano para la peroxidación lipídica, oxidación de proteínas y la oxidación del ADN. El ADN mitocondrial es más afectado por los ROS que el nuclear, ya que es el que está en continua exposición a ellos y no posee histonas y mecanismos de protección como posee el nuclear. Esto hace aumente la tasa de mtADN mutaciones, dando lugar a la agravación de la función de respiración aeróbica, ya que mtADN codifica proteínas de la cadena respiratoria). Menos producción de electrones de transferencia conduce a una mayor producción de ROS, estableciéndose así un círculo vicioso entre estrés oxidativo y disminución energética.

Todo esto puede bloquear la división mitocondrial y renovación del orgánulo, y llevará a un proceso de autodestrucción (digestión autofágica de las mitocondrias, disminución por tanto de la producción de ATP y de proteínas necesarias para el trabajo celular especializado, y acumulación de pigmento de envejecimiento: lipofuscina), también agravado por la acumulación disfuncional de lisosomas, lo que conduce a una irremediable muerte celular…

Emociones y patología.

Muy importante es tener en cuenta que tanto las emociones como el cuerpo, el organismo, no van separados. El estrés, pensamientos negativos, tristeza, etc. hacen que estemos más propensos a sufrir enfermedad o a no salir airosos de lo que tengamos. Pero como no van separados, el no encontrarnos sanos y fuertes físicamente también afecta al estado de ánimo. Son inseparables y se retroalimentan. Por ello, es muy importante trabajar ambas partes paralelamente, y tener en cuenta que un medio ácido es el terreno sembrado para que nuestros pensamientos y emociones se trastoquen (como se explica en la primera parte una sangre acidificada, altera todo el organismo).

Ante esa pérdida de alegría que he comentado también debemos tener en cuenta que quizás se nos han agotado “sustancias” porque se lleva tiempo en una “búsqueda” donde no se encuentra la recompensa esperada. Muchas veces no se sabe exactamente cuál es el camino, cuales son los mensajes del cuerpo, y se busca intensamente. Llega un momento que esto llega a agotar, y bioquímicamente quiero destacar la Dopamina como una de las hormona específica para esto (a la que le he cogido cariño después de leer muchas cositas sobre ella) y que se llega a agotar. Así aparecen los estados de alteración continua, el nerviosismo instalado, el no poder dormir bien por la noche aunque aparentemente “seamos felices”, el caer con más facilidad en estados de angustia, baja tolerancia al estrés, y sobre todo…sensación de no saber quien soy ni que hago aquí. Esta hormona es imprescindible para esa “Chispa por la vida”.

La L-dopa precursora de la dopamina (si se administra sintéticamente no atraviesa la barrera hematoencefálica, hay que suministrar el precursor) es la hormona de la “animosidad” ante la vida (me gusta llamarla así). Por eso el chocolate suministra tranquilidad y placer, por tener el aminoácido fenilalanina necesario para formar L-dopa.

Es interesante para ayudar pues el “probar” y “actuar” (cada persona se estudia en su individualidad, su entorno, su genética, etc. por lo tanto esto no hay que tomarlo como panaceas): buena alimentación, algo de ejercicio, respiraciones profundas, meditación, ayudas emocionales como las flores de Bach.

 

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2 respuestas a Bases Generales de la biocibernética

  1. Ramòn Augusto Angulo Monroy dijo:

    Muchas gracias por esta ventana con informaciòn importante para afrontar la vida

    Me gusta

  2. APPLAC dijo:

    Hola Ramón. No tienes nada que agradecer es un gusto poder brindar orientación, información de medicina Integrativa, suerte y esperamos nos comentes
    si tomaste alguna terapia.
    Un abrazo.
    Fanuel.

    Me gusta

Gracias por tu comentario APPLAC-

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