EL SINDROME POSPOLIO YA TIENE CODIGO G14 entra en vigor a partir de enero 2010

EL SINDROME POSTPOLIO YA TIENE CODIGO:G14

El SINDROME POSTPOLIO YA TIENE CODIGO:G14 EN LA CIE-10 V.

1 Febrero 2009

Casificacion Internacional de Enfermedades y con una caracterizacion propia debido a la importancia de la asistencia juridica y social.

Aceptado que el SPP es una evolución de la situación clínica irreversible e incurable, en relación con la disfunción progresiva de las unidades motoras, que no puede ni debe ser clasificado como secuelas de poliomielitis

En este volumen I entra a formar parte de la Enfermedades del sistema nervioso central, en el G14.

http://www.who.int/classifications/icd/OfficialWHOUpdatesCombined1996-2008VOLUME1.pdf

¿QUE ES SÍNDROME DE POST POLIO?

No le demos tantas vueltas a lo que ya debe estar muy claro y que todos tienen que saber acerca de los Efectos Secundarios de la Polio, o mejor llamado Síndrome de Post Polio, de nada sirve que reiterativamente se vuelva a publicar una y otra vez, lo que tanto se ha mencionado acerca de este Síndrome, que afecta en un gran porcentaje a las personas que padecen de Polio y lo importante que es el que cada persona logre un "Diagnostico Oportuno y Diferencial para prevenir mayor deterioro de esté Síndrome, acudir y hacer los cambios necesarios que los especialistas en SPP recomiendan para mejorar su calidad de vida
Me preocupa se prosigan con las mismas interrogantes y que en los Blogs se vuelan a decir lo mismo pero en distintas formas.

Considero que el avance que cada persona obtenga en el conocimiento de su propio padecimiento los defenderá y ayudara a que la divulgación de esta patología la conozcan más sus médicos tratantes y les atiendan con mayor precisión.
Ayudemos a todos los médico que desconocen este Síndrome , brindado la información que existe de los temas más relevantes.

La Definición de ¿Qué es el Síndrome de Post Polio? De March Of Dimes
http://www.nacersano.org/centro/9388_9946.asp

Síndrome de Post-polio
El síndrome de post-polio (SPP) es una enfermedad que afecta a muchas personas que tuvieron poliomielitis muchos años antes. La polio (forma abreviada de poliomielitis, a la que en una época se denominaba parálisis infantil) es una enfermedad viral que puede infectar el sistema nervioso y, en algunos casos, provocar parálisis. Hasta mediados de la década de los 50, todos los años la polio dejaba incapacitadas o mataba a miles de personas, principalmente niños y adultos jóvenes, en los Estados Unidos y a muchos otros miles en el resto del mundo. Gracias a la vacuna Salk y a la vacuna oral Sabin, desarrollada poco tiempo después, se han erradicado las infecciones de polio naturales de los Estados Unidos desde hace ya casi tres décadas.1 Ambas vacunas fueron desarrolladas hace cinco décadas con el apoyo económico de March of Dimes. No obstante, muchas de las personas que sobrevivieron las epidemias pasadas de polio están desarrollando nuevos problemas.

¿Cuáles son los síntomas del SPP?

El síntoma principal del PPS es una nueva debilidad muscular que empeora gradualmente. Suele estar acompañada por una menor resistencia muscular durante actividades, dolor en los músculos y las articulaciones, desgaste muscular y fatiga excesiva. Incluso los músculos que no se creían afectados en el brote de polio anterior pueden verse afectados. Con menos frecuencia, pueden producirse dificultades respiratorias y problemas para tragar. Por lo general, estos síntomas se desarrollan 15 años o más después de la enfermedad original.2,3

Hay más de 440,000 sobrevivientes de la polio paralizante en los Estados Unidos.3 Los expertos estiman que del 25 al 50 por ciento de estas personas pueden estar afectadas con SPP.3 Sin embargo, no todos los individuos que presentan uno o más de los síntomas descritos anteriormente tiene SPP. En algunos casos, al realizarse una evaluación médica, se descubre que el individuo sufre de artritis, tendonitis y daños en los cartílagos. Todos estos trastornos pueden ocurrir al ir aumentando la edad de un individuo, pero suceden con más frecuencia cuando los movimientos y la capacidad de soportar peso se han visto alterados como consecuencia del debilitamiento de los músculos. La debilidad muscular progresiva o la fatiga también pueden deberse a varios otros trastornos.

¿Cuáles son las causas del SPP?

Aún no se conocen bien las causas del SPP. No obstante, muchos investigadores sostienen que los síntomas de SPP se deben en parte a las mayores exigencias impuestas sobre las células nerviosas sobrevivientes. Durante el ataque inicial de polio, algunas células nerviosas de la médula espinal que controlan los músculos, llamadas neuronas motrices, resultan dañadas o destruidas. Sin los impulsos de estas células nerviosas, un músculo no puede funcionar. Afortunadamente, algunas neuronas motrices sobreviven a la polio y establecen nuevas conexiones nerviosas con las células del músculo que han quedado desconectadas para intentar asumir la función de las células nerviosas que fueron destruidas. Este proceso permite que el paciente pueda volver a utilizar, al menos parcialmente, los músculos afectados. Sin embargo, con el paso de los años, estas células nerviosas sobrecargadas pueden comenzar a fallar y causar un nuevo debilitamiento muscular.

El proceso normal de envejecimiento también podría influir. Con la edad, la mayoría de las personas experimenta una reducción en la cantidad de neuronas motrices de la médula espinal. Las personas que no han padecido polio pueden perder una cantidad considerable de estas células en el transcurso de los años sin experimentar un gran debilitamiento muscular. Sin embargo, la pérdida de neuronas motrices relacionada con la edad en las personas que han padecido polio y ya han perdido una cantidad considerable de estas células puede producir un nuevo debilitamiento muscular. El uso excesivo o insuficiente de los músculos también podría contribuir al debilitamiento muscular.

¿Cómo se diagnostica el SPP?

Las personas que hayan tenido polio y sospechen que tienen SPP deben consultar a su médico, quién los derivará a un especialista en trastornos neuromusculares, preferentemente con experiencia en el síndrome de post-polio. Estos especialistas incluyen, entre otros, neurólogos, psiquiatras (especialistas en rehabilitación) y ortopedistas. Además del examen neurológico, los médicos suelen recomendar pruebas, como estudios de diagnóstico por imágenes (tomografías computadas y resonancias magnéticas), para descartar otros trastornos con síntomas similares. No obstante, no existe una prueba específica que permita diagnosticar el PPS. Por lo general, la terapia adicional, en caso de ser necesaria, es supervisada por especialistas en centros de medicina de rehabilitación.

¿Cómo se trata el SPP?

No existe ninguna cura para el SPP. No obstante, en muchos casos el tratamiento puede atenuar o eliminar algunos de los síntomas. La mayoría de las personas que padecen SPP pueden beneficiarse con algunos tipos de ejercicios. Un programa de ejercicios adecuado que no le produzca fatiga al paciente y que esté diseñado por un médico o un terapeuta físico especializado en PPS puede ayudar a mejorar la fortaleza y el funcionamiento de los músculos. Algunas personas pueden participar en ciertos tipos de entrenamiento aeróbico mientras que otras pueden beneficiarse con ejercicios de elongación suaves o sesiones de yoga. No obstante, puede ser conveniente que las personas afectadas que se sientan demasiado débiles o fatigadas por sus actividades cotidianas se abstengan de hacer ejercicio.

La mejor manera de tratar la fatiga es mediante cambios en el estilo de vida, por ejemplo, incluyendo períodos de descanso regulares y siestas durante el día. Las personas con fatiga muscular limitada a grupos de músculos específicos deben regular cuidadosamente sus actividades, intercalando períodos de actividad física con períodos de descanso durante el día. También es aconsejable que consideren la posibilidad de dejar de realizar actividades innecesarias que les consumen demasiada energía, como hacer la cama, y que tomen asiento en lugar de permanecer de pie, siempre que sea posible. Bajar de peso también puede ser beneficioso. En algunos casos, puede ser útil cambiar el trabajo por otro más sedentario o trabajar menos horas. El uso de dispositivos auxiliares, como aparatos ortopédicos, bastones, ortesis y el uso intermitente de sillas de ruedas o patinetas motorizadas para largas distancias, puede ayudar al paciente a conservar su energía.

El dolor que caracteriza el SPP puede deberse a diferentes causas. En algunos casos, el tratamiento de otros trastornos, como la artritis y la tendonitis, atenúa los síntomas. El uso excesivo de los músculos es otra causa común de dolor en el SPP. La terapia física y las modificaciones en el estilo de vida antes descritas pueden ayudar a aliviar el dolor. El uso de calor húmedo, hielo y masajes también puede ayudar. Existen además ciertos medicamentos que pueden recetarse para aliviar el dolor en caso de ser necesario.

Las personas con problemas respiratorios deben vacunarse contra la gripe todos los años y aplicarse la vacuna neumocóccica, que ayuda a prevenir la neumonía. Estas personas también pueden beneficiarse con el uso de dispositivos de asistencia respiratoria durante la noche para poder dormir mejor y aumentar los niveles de energía. La enseñanza de técnicas especiales para tragar y la modificación de la dieta pueden facilitar la tarea de comer a aquellos pacientes que tienen problemas para tragar.

¿Es posible prevenir el SPP?

Actualmente no se conoce ninguna manera de prevenir el SPP en las personas que tuvieron polio paralizante con anterioridad.

¿Cuál es la función de March of Dimes?

March of Dimes proporciona información a los pacientes con síndrome de post-polio y a los profesionales interesados y ha brindado apoyo económico a diversos proyectos de investigación para el desarrollo de tratamientos más eficaces para el PPS. En mayo de 2000, March of Dimes, en colaboración con el Roosevelt Warm Springs Institute for Rehabilitation, organizó una conferencia internacional sobre PPS, durante la cual los especialistas más destacados en el tema intercambiaron información sobre sus causas, diagnóstico y tratamiento. Se ha difundido ampliamente un informe con las conclusiones de la conferencia entre los profesionales de la salud y las personas afectadas.2,4

Para obtener información adicional:
Post-Polio Health International
http://www.post-polio.org/

Referencias
1. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). The Pink Book: Epidemiology and Prevention of Vaccine-Preventable Diseases, Décima edición, febrero de 2007, http://www.cdc.gov/vaccines/pubs/pinkbook/downloads/polio.pdf.

2. March of Dimes Steering Committee on Post-Polio Syndrome. March of Dimes International Conference on Post-Polio Syndrome: Identifying Best Practices in Diagnosis and Care. White Plains, N.Y., 2002, http://www.marchofdimes.com/professionals/14443.asp.

3. National Institute of Neurological Disorders and Stroke. Post-Polio Syndrome Fact Sheet. 17 de abril de 2007, http://www.ninds.nih.gov/disorders/post_polio/detail_post_polio.htm.

4. March of Dimes Guidelines for People Who Have Had Polio. White Plains, N.Y., 2002, http://www.marchofdimes.com/professionals/14443.asp.

Actualizado en diciembre del 2007

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NIDS
http://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/el_sindrome_de_la_pospoliomielitis.htm

Síndrome de la pospoliomielitis

Tabla de Contenido
¿Qué es el síndrome de post-polio
¿Qué causa el SPP
¿Cómo se diagnostica el SPP
¿Cómo se trata el SPP
¿Cuál es el papel del ejercicio en el tratamiento del SPP
¿Puede prevenirse el SPP
¿Qué investigación se está realizando
¿Dónde puedo obtener más información?
Qué es el síndrome de post-polio

El síndrome de post-polio (SPP) es una afección que afecta a sobrevivientes de polio años después de la recuperación de un ataque agudo inicial del virus de la poliomielitis. El SPP principalmente se caracteriza por un debilitamiento nuevo en músculos que habían sido afectados por la infección de polio y en músculos que al parecer no habían sido afectados. Los síntomas incluyen una debilidad muscular de evolución lenta, fatiga poco habitual (tanto generalizada como muscular), y, por momentos, atrofia muscular. El dolor de la degeneración articular y las deformidades esqueléticas en aumento como escoliosis son comunes. Algunos pacientes tienen solamente síntomas leves. Aunque es menos común, otros pueden tener atrofia muscular visible, o emaciación muscular.

Raramente el SPP amenaza la vida. Sin embargo, la debilidad muscular respiratoria no tratada puede dar como resultado la hipoventilación, y la debilidad en los músculos de la deglución puede causar una neumonía por aspiración.

La gravedad de la debilidad residual y la discapacidad posteriores a la poliomielitis aguda tiende a predecir el desarrollo del SPP. Los pacientes que tuvieron síntomas mínimos de la enfermedad más probablemente tengan sólo síntomas leves de SPP. Las personas que originalmente fueron muy afectadas por el virus de polio y que lograron una recuperación mayor pueden desarrollar un caso más grave de SPP con mayor pérdida de la función muscular y fatiga más intensa. Debe indicarse que muchos sobrevivientes de polio eran muy pequeños como para recordar la gravedad de su enfermedad original y que la memoria exacta se atenúa con el tiempo.

De acuerdo con los cálculos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud, más de 440,000 sobrevivientes de polio en los Estados Unidos pueden estar en riesgo de padecer SPP. Los investigadores no pueden establecer una tasa firme de prevalencia, pero estiman que la afección afecta del 25 al 50 por ciento de estos sobrevivientes, o posiblemente tanto como al 60 por ciento, dependiendo de cómo se define el trastorno y qué estudio se menciona.

Los pacientes diagnosticados con SPP a veces se preocupan de que están volviendo a padecer polio y que pueden contagiar a los demás. Los estudios han demostrado que esto no sucede.

¿Qué causa el SPP?

La causa es desconocida. Sin embargo, la nueva debilidad del SPP parece estar relacionada con la degeneración de las terminaciones nerviosas individuales en las unidades motoras que permanecen después de la enfermedad inicial. Una unidad motora es una célula nerviosa (o neurona) y las fibras musculares que ésta activa. El virus de polio ataca neuronas específicas en el tallo cerebral y las células del cuerno anterior de la médula espinal. En un esfuerzo para compensar por la pérdida de estas neuronas, las que sobreviven brotan terminales nerviosas nuevas para las fibras musculares huérfanas. El resultado es una recuperación parcial del movimiento y unidades motoras agrandadas.

Años de gran uso de estas unidades motoras agrandadas añaden estrés al cuerpo celular neuronal, que entonces podría no ser capaz de mantener las demandas metabólicas de todos los brotes nuevos, dando como resultado el deterioro lento de las unidades motoras. Puede producirse la reparación de la función nerviosa de algunas fibras por segunda vez, pero finalmente se produce la disfunción de las terminaciones nerviosas y la debilidad permanente. Esta hipótesis es coherente con el curso lento, escalonado e impredecible del SPP.

Durante años de estudios, los científicos del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares y otras instituciones han demostrado que la debilidad del SPP es una afección de evolución muy lenta marcada por períodos de estabilidad seguidos por nuevo deterioro en la capacidad de llevar a cabo las actividades diarias.

¿Cómo se diagnostica el SPP?

Los médicos llegan al diagnóstico de SPP completando una historia clínica integral y un examen neuromuscular y excluyendo otros trastornos que pueden explicar los síntomas. Típicamente los investigadores y médicos usan los siguientes criterios para establecer un diagnóstico:

Criterios de diagnóstico del síndrome de post-polio*

Poliomielitis paralítica anterior, con evidencia de pérdida de neuronas motoras, confirmada por los antecedentes de enfermedad con parálisis aguda, signos de debilidad residual y atrofia muscular encontrados en un examen neuromuscular, y signos de daño nervioso en la electromiografía (EMG). Raramente las personas tienen polio paralítica subclínica, descrita como una pérdida de neuronas motoras durante polio aguda pero sin déficit obvio. Esa polio anterior ahora necesita confirmarse con un EMG. Además, los antecedentes de polio no paralítica informados pueden ser inexactos.
Un período de recuperación funcional parcial o completa luego de poliomielitis paralítica aguda, seguido por un intervalo (generalmente 15 años o más) de función neuromuscular estable.
Inicio gradual de nueva debilidad muscular progresiva y persistente o fatiga muscular anormal (resistencia disminuida), con o sin fatiga generalizada, atrofia muscular, o dolor muscular y articular. A veces el inicio puede seguir al trauma, una operación o un período de inactividad y puede parecer que es súbito. Menos comúnmente, los síntomas atribuidos al SPP incluyen nuevos problemas con la respiración y la deglución.
Síntomas que persisten al menos durante un año.
Exclusión de otros problemas neuromusculares, médicos y ortopédicos como causas de los síntomas.
*Modificado de: Síndrome de Post-Polio: Identificación de las Mejores Prácticas de Diagnóstico y Atención. March of Dimes, 2001.

El SPP puede ser difícil de diagnosticar en algunas personas debido a que otras afecciones médicas pueden complicar la evaluación. Por ejemplo, la depresión también está asociada con fatiga y puede ser malinterpretada como SPP o viceversa. Por este motivo, algunos médicos usan criterios de diagnóstico menos restrictivos, mientras que otros prefieren categorizar los nuevos problemas como los efectos tardíos de la polio—por ejemplo, una osteoartritis del hombro por caminar con muletas, una rotura crónica del manguito del rotador que lleva a dolor y debilidad por falta de uso, o la insuficiencia respiratoria debido a escoliosis progresiva.

Los sobrevivientes de polio con síntomas de SPP deben visitar a un médico capacitado en trastornos neuromusculares para establecer claramente las causas potenciales de la disminución de la fuerza y evaluar la evolución de la debilidad no explicada por otros problemas de salud.

Los médicos pueden usar imágenes por resonancia magnética (IRM), tomografía computarizada (TC), neuroimágenes, y estudios electrofisiológicos como herramientas para investigar el curso de la disminución de la fuerza muscular. Menos comúnmente, realizarán una biopsia muscular o un análisis de líquido espinal. Estas pruebas también son importantes para excluir otras afecciones posiblemente tratables que imitan al SPP, pero las pruebas no identifican sobrevivientes en mayor riesgo de tener una nueva evolución de debilidad muscular.

Es importante recordar que los sobrevivientes de polio pueden contraer otras enfermedades y siempre deben hacerse reconocimientos regulares y pruebas de diagnóstico preventivas, como mamografías, pruebas de Papanicolaou y exámenes colorrectales.

¿Cómo se trata el SPP?

Actualmente no existen tratamientos específicos o farmacéuticos efectivos para el síndrome en sí mismo. Sin embargo, un número de estudios controlados ha demostrado que los ejercicios que no producen fatiga pueden mejorar la fuerza muscular.

Los investigadores en los Institutos Nacionales de Salud (NIH) han intentado tratar a los pacientes con SPP con el interferón recombinante alfa-2, pero el tratamiento resultó inefectivo. Otro estudio en el que los pacientes con SPP recibieron altas dosis de prednisona demostró una mejoría leve en sus afecciones, pero los resultados no fueron estadísticamente significativos. Esto, sumado a los efectos secundarios del medicamento, llevó a los investigadores a recomendar que la prednisona no se use para tratar el SPP.

En un esfuerzo por reducir la fatiga, aumentar la fuerza, y mejorar la calidad de vida de los pacientes con SPP, los científicos realizaron dos estudios controlados usando dosis bajas de piridoestigmina (Mestinon). Estos estudios mostraron que la piridoestigmina no es útil en los pacientes con SPP.

En otro estudio controlado, los científicos concluyeron que la amantadina no es útil para reducir la fatiga. Y otros investigadores recientemente evaluaron la efectividad de modifinil (Provigil) para reducir la fatiga y no encontraron beneficio alguno.

Estudios preliminares indican que la inmunoglobulina intravenosa puede reducir el dolor, mejorar la calidad de vida y la fuerza. La investigación sobre su uso continúa.

El futuro del tratamiento del SPP podría concentrarse en factores de crecimiento nervioso. Ya que el SPP puede ser el resultado de la degeneración de brotes nerviosos, los factores de crecimiento pueden concentrarse en estos y ayudar a regenerar nuevos. Lamentablemente, un pequeño estudio en el que participaron los científicos de NINDS mostró que no fue útil el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF-1), que puede aumentar la capacidad de las neuronas motoras de hacer brotar ramas nuevas y mantener ramas existentes.

Aunque no existe una cura, existen estrategias de manejo recomendadas. Busque consejo médico de un médico experimentado en el tratamiento de trastornos neuromusculares. No atribuya todos los signos y síntomas a la polio anterior. Use ejercicios sensatos, preferentemente bajo la supervisión de un profesional experimentado. Use la ayuda para movilización recomendada, equipo de respiración, y actividades revisadas de la vida diaria. Evite las actividades que causen dolor o fatiga que dure más de 10 minutos. Establezca el ritmo de las actividades cotidianas para evitar el cansancio muscular rápido y el agotamiento corporal total.

Aprender sobre el SPP es importante para los sobrevivientes de polio y sus familias. El manejo del SPP puede implicar cambios en el estilo de vida. Pueden ser útiles los grupos de apoyo que estimulan la autoayuda, la participación grupal y la acción positiva. Para algunos, puede ser necesario el asesoramiento individual o familiar para ajustarse a los efectos tardíos de la poliomielitis, ya que experimentar síntomas nuevos y usar dispositivos de asistencia puede traer a la memoria recuerdos angustiosos de la enfermedad original.

¿Cuál es el papel del ejercicio en el tratamiento del SPP?

Los síntomas de dolor, debilidad y fatiga pueden resultar del abuso o uso excesivo de los músculos y las articulaciones. Los mismos síntomas también pueden deberse a la falta de uso de los músculos y las articulaciones. Este hecho ha causado confusión sobre si alentar o desalentar el ejercicio en los sobrevivientes de polio o los individuos que ya tienen SPP.

El ejercicio es seguro y eficaz cuando se indica y monitoriza cuidadosamente por parte de profesionales médicos experimentados. Es más probable que el ejercicio beneficie a esos grupos musculares que fueron menos afectados por la polio. El entrenamiento de resistencia cardiopulmonar generalmente es más eficaz que los ejercicios de fortalecimiento. Los ejercicios de resistencia pesados o intensos y levantar pesas usando músculos afectados por polio pueden ser contraproducentes porque pueden debilitar más estos músculos en lugar de reforzarlos.

Las indicaciones de ejercicios deben incluir

§ los grupos específicos de músculos a incluirse,

§ los grupos específicos de músculos a excluirse, y

§ el tipo de ejercicio, junto con la frecuencia y la duración.

Debe reducirse o suspenderse el ejercicio si el individuo con SPP o el profesional que monitoriza el ejercicio nota debilidad adicional, fatiga excesiva, o un tiempo de recuperación excesivamente prolongado.

¿Puede prevenirse el SPP?

Los sobrevivientes de polio a menudo preguntan si hay una manera de prevenir el SPP. Actualmente, no se ha encontrado una intervención que detenga el deterioro de las neuronas sobrevivientes. Pero los médicos recomiendan que los sobrevivientes de polio duerman lo suficiente, mantengan una dieta bien equilibrada, eviten hábitos insalubres como fumar o comer demasiado, y que sigan un programa de ejercicios como se comentó arriba. Los cambios adecuados en el estilo de vida, el uso de dispositivos de asistencia, y tomar ciertos antiinflamatorios pueden ayudar a algunos de los síntomas de SPP.

¿Qué investigación se está realizando?

Los científicos está trabajando en una variedad de investigaciones que un día pueden ayudar a los individuos con SPP. Algunos investigadores básicos están estudiando la conducta de las neuronas motoras muchos años después de un ataque de polio. Otros observan los mecanismos de la fatiga y están tratando de descubrir el papel que juega el cerebro, la médula espinal, los nervios periféricos, la unión neuromuscular (el sitio donde una célula nerviosa se encuentra con la célula muscular que ayuda a activar), y los músculos.

También es un área de intenso interés determinar si hay un vínculo inmunológico en el SPP. Los investigadores que descubrieron la inflamación alrededor de las neuronas motoras o los músculos están tratando de averiguar si esto se debe a una respuesta inmunológica.

Otros investigadores han descubierto que fragmentos del virus de polio, o versiones mutadas del mismo, se encuentran en el líquido espinal de algunos sobrevivientes. La significación de este hallazgo no se conoce y se está haciendo más investigación.

¿Dónde puedo encontrar más información?

Para obtener información adicional sobre los programas investigación del NINDS, contacte a la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto (BRAIN por su sigla en inglés) en:

BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
(800) 352-9424
http://www.ninds.nih.gov

Organizaciones:
Post-Polio Health International/
4207 Lindell Blvd.
#110
St. Louis, MO 63108-2930
info@post-polio.org
http://www.post-polio.org
Tel: 314-534-0475
Fax: 314-534-5070

March of Dimes
1275 Mamaroneck Avenue
White Plains, NY 10605
askus@marchofdimes.com
http://www.marchofdimes.com
Tel: 914-997-4488 888-MODIMES (663-4637)
Fax: 914-428-8203

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Asociación Post – Polio Litaff, A.C _APPLAC

¿Qué ocasiona el Síndrome de la Pospoliomielitis (SPP)?

El Síndrome de la Pospoliomielitis (SPP) es ocasionado por la muerte de los terminales de nervios individuales en las unidades motoras que quedan después del ataque inicial de poliomielitis. Este deterioro de los terminales de los nervios individuales pudiera ser un resultado del proceso de recuperación del ataque agudo de poliomielitis. Durante este proceso de recuperación, en un esfuerzo por compensar la pérdida de células nerviosas (neuronas), neuronas motoras supervivientes producen terminales nuevos para restaurar el funcionamiento de los músculos. Esto resulta en grandes unidades motoras que pueden añadir tensión al cuerpo. Como resultado de este rejuvenecimiento, la persona puede tener músculos que funcionen normalmente por algún tiempo. Pero, después de cierto número de años, las neuronas motoras con brotes excesivos pueden no ser capaces de mantener las demandas metabólicas de todos sus nuevos brotes y ésto puede resultar en un lento deterioro de los terminales individuales.

El restablecimiento de la función nerviosa puede ocurrir en algunas fibras por segunda vez, pero, con el tiempo, los nervios terminales quedan destruidos y ocurre una debilidad permanente. Esta hipótesis concuerda con el curso lento, paulatino e imposible de pronosticar el SPP. A través de muchos años de estudios, los científicos del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Apoplejía (NINDS National Institute of Neurological Disorders and Stroke), han demostrado que el SPP es una condición que progresa muy lentamente, marcada por largos periodos de estabilidad.

¿Cómo se diagnostica el Síndrome de la Pospoliomielitis (SPP)?

Los médicos llegan a un diagnóstico del síndrome después de observar al paciente y preguntarle acerca de los síntomas. El SPP puede ser difícil de diagnosticar en algunos casos ya que es difícil determinar qué componente de un déficit neuromuscular es viejo y qué componente es nuevo. Los profesionales de la salud afirman que la única forma de estar seguro de que una persona tiene SPP es mediante un examen neurológico, ayudado por otros estudios de laboratorio que excluyan todos los demás diagnósticos posibles. Los pacientes visitan al médico periódicamente para evaluar si su debilidad muscular es progresiva.

La evaluación objetiva de la fuerza muscular en los pacientes de SPP no es fácil. Un cambio en la fuerza muscular se determina en grupos de músculos específicos, o extremidades, utilizando diversas escalas musculares, tales como la escala del Consejo de Investigaciones Médicas (MRC) o escalas que cuantifican la fuerza muscular. Los médicos utilizan técnicas de imágenes de resonancia magnética (MRI), neuroimágenes y estudios electrofisiológicos, biopsias musculares y análisis del líquido espinal como herramientas para investigar el curso del debilitamiento en la fuerza muscular.
Una vez que se diagnostica el síndrome (SPP), algunos pacientes se preocupan de que tienen de nuevo poliomielitis o incluso esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Generalmente, el síndrome de la pospoliomielitis (SPP) no pone en peligro la vida. La única excepción es la de los pacientes que experimentan deterioro respiratorio agudo. Los estudios han demostrado que, en comparación con grupos de control, los pacientes de SPP carecen de una elevación de anticuerpos contra el virus de la poliomielitis y, puesto que el SPP afectasólo a ciertos grupos de músculos, no se considera como una reaparición de la poliomielitis original. Además, no existen pruebas de que el virus de la poliomielitis pueda ocasionar una infección persistente en los seres humanos. Otros estudios han demostrado que la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que debilita progresivamente los músculos, no ocurre más frecuentemente en los pacientes de SPP y que el SPP no es una forma de esclerosis lateral amiotrófica.

¿Cómo se trata el Síndrome de la Pospoliomielitis (SPP)?

Los científicos están trabajando en una amplia serie de posibilidades de tratamiento para los pacientes con SPP, entre ellos, tratamientos medicamentosos, algunos de los cuales son prometedores. Los médicos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) han intentado tratar a los pacientes de SPP con interferón alfa 2 recombinante, pero el tratamiento ha resultado ineficaz. Un estudio en el que los pacientes de SPP recibieron altas dosis de prednisona mostró una ligera mejoría en su condición, pero los resultados no fueron estadísticamente significativos. Esto, además de los efectos secundarios del fármaco, condujeron a los investigadores a recomendar que la prednisona no se utilizase para tratar el SPP.
En un esfuerzo por reducir la fatiga en los pacientes de SPP, los científicos realizaron un estudio utilizando bajas dosis del medicamento piridostigmina y hallaron que sí reducía la fatiga en algunos pacientes. Prosigue la investigación con este medicamento. En un estudio controlado realizado por los científicos del NIH, el medicamento amantadina no ayudó a reducir la fatiga. Los científicos también están realizando más investigación sobre el uso de la selegilina, medicamento que en un informe anecdótico se creyó que mejoraba el vigor de los pacientes de SPP.

El futuro del tratamiento de los pacientes de SPP puede centrarse en los factores del crecimiento de los nervios. Los científicos de NINDS tienen planes de iniciar una prueba controlada, de centros múltiples, para determinar si el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF 1) puede realzar la capacidad de las neuronas motoras para producir nuevos ramales, mantener los ramales existentes y rejuvenecer la sinapsis (el espacio entre las células nerviosas donde las señales pasan de una célula a otra). Un estudio preliminar está en proceso de realización. Puesto que el SPP resulta de la degeneración de los brotes de nervios, el IGF 1 puede atacar al núcleo del problema y puede ayudar a generar nuevos brotes. Otros factores de crecimiento que ahora se están investigando tienen propiedades similares.

¿Cuál es el papel del ejercicio en el tratamiento del SPP?

Asociación Post – Polio Litaff A.C Se ha debatido mucho sobre si promover o desalentar el ejercicio para los supervivientes de la poliomielitis o las personas que ya tienen SPP. Algunos médicos consideran que demasiado ejercicio puede empeorar la condición del paciente y que el descanso le preservará energía. Estos médicos piensan que los pacientes desgastarán sus músculos usándolos excesivamente en actividades de ejercicio. Sin embargo, otros consideran que esta noción no tiene fundamento y no está científicamente documentada.
Existe bastante falta de información sobre este tema y muchos médicos no saben qué efecto tiene el ejercicio en las personas con SPP. Un enfoque de sentido común, en el que los Asociación Post – Polio Litaff A.C_APPLAC
pacientes utilizan la tolerancia individual como límite, se recomienda actualmente. La tolerancia es el nivel al que uno comienza a sentir incomodidad o fatiga. Los investigadores de NIH están abordando la cuestión del ejercicio, no sólo para determinar si el ejercicio ayuda, es nocivo o ineficaz, sino también para definir el tipo más eficaz de ejercicio: isotónico, isométrico, isocinético o repetitivo.

¿Puede prevenirse el Síndrome de la Pospoliomielitis (SSP)?

Las personas que han sobrevivido la poliomielitis preguntan a menudo si existe una forma de evitar el SPP. En la actualidad, no se ha encontrado prevención alguna. Pero los médicos recomiendan que quienes han sobrevivido la poliomielitis sigan prácticas estándar de un estilo de vida saludable: una dieta bien equilibrada, ejercicio moderado y visitas regulares al médico.

¿Qué investigación se está realizando?

Los científicos trabajan en distintas investigaciones que pueden ayudar algún día a las personas con SPP. Algunos científicos dedicados a la investigación básica están estudiando el comportamiento de las neuronas motoras muchos años después de un ataque de poliomielitis. Otros analizan el mecanismo de la fatiga y tratan de dilucidar información del cerebro, los músculos y las uniones neuromusculares (el lugar en el que una célula nerviosa se une a la célula muscular a la que ayuda a activar). Los intentos por determinar si existe un vínculo inmunológico en el SPP también constituyen un área de intenso interés. Los investigadores que descubrieron la inflamación alrededor de las neuronas motoras en el músculo están tratando de determinar si esta inflamación se debe a una respuesta inmunológica.
Otros investigadores buscan el virus de la poliomielitis, o versiones mutadas del mismo, fragmentos del cual se han ampliado a partir del líquido espinal. Se desconoce, no obstante, el significado de este resultado, y se está realizando más investigación al respecto.

¿Dónde puedo encontrar más información?

Para obtener información adicional sobre los programas investigación del NINDS, contacte a la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto (BRAIN por su sigla en inglés) en:
BRAIN P.O. Box 5801 Bethesda, MD 20824 (800) 352 9424 http://www.ninds.nih.gov/

La información también está disponible de las organizaciones siguientes:
Post PolioHealthInternational 4207 Lindell Blvd. #110 St. Louis, MO 63108 2915 info@post polio.org http://www.post polio.org/
Tel: 314 534 0475 Fax: 314 534 5070
MarchofDimesBirthDefectsFoundation 1275 Mamaroneck Avenue White Plains, NY 10605 askus@marchofdimes.com http://www.marchofdimes.com/
Tel: 914 428 7100 888 MODIMES (663 4637) Fax: 914 428 8203

"El Síndrome de la Pospoliomielitis", NINDS. Febrero 2002 Publicación de NIH 00 4030
Preparado por: Office of Communications and Public Liaison National Institute of Neurological Disorders and Stroke National Institutes of Health Bethesda, MD 20892
El material del NINDS sobre la salud se ofrece solamente para propósitos informativos y no significa un endoso ni la posición oficial del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares o de ninguna otra agencia federal. Cualquier recomendación sobre el tratamiento o cuidado de un paciente en particular debe obtenerse a través de una consulta con un médico que lo haya examinado o que esté familiarizado con el historial médico de dicho paciente.
Toda la información preparada por el NINDS es de dominio público y se puede reproducir libremente. Se agradece que se le dé el crédito correspondiente al NINDS o a los NIH.
Revisado July 26, 2006

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2 respuestas a EL SINDROME POSPOLIO YA TIENE CODIGO G14 entra en vigor a partir de enero 2010

  1. M,ireya Cadiz Carrillo dijo:

    Tengo 62 años y a los 34 años sufri de SPP.
    Para mi fue la experiencia mas traumatica en mi vida,primero que todo aca ningun medico sabia nada al respecto y eso es muy duro porque no saber que esta pasando es terrible.
    Mi vida era normal antes pero ahora no puedo hacer casi nada pues este problema con los años esta peor.En lacasa camino con muletas pero espacios muy limitados y para salir voy en silla de ruedas.
    Es muy triste estar tan limitada hasta en el mas minimo esfuerzo que haga.
    Solo espero que Dios no me deje por mucho tiempoen este mundo.

  2. APPLAC dijo:

    Mireya para todos es una experiencia muy fuerte confrontar el hecho de padecer de SPP, no soy nadie para decirte lo que debes o no pensar, porque yo lo pensé algún día , pero cree me que muchas formas de mejorar la calidad de vida y seguir adelante
    La debilidad unos días es más que otros , no te desesperes, sí quieres platicar contacta con Liliana correo litaffac@prodigy.net.mx estoy seguro que ella te dará las pautas y te ofrecerá su amistad, yo soy hombre me llamo Fanuel Mendiola te ofrezco mi amistad
    pero sé que no será lo mismo, entre mujeres se entienden mejor como dicen. Un abrazo con todo respeto un beso y que Dios te bendiga.

Gracias por tu comentario APPLAC-

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