Artritis Dolor Artrosis y Fibromialgia

 

                          Yoga provechosa para la artritis reumatoide

 

  

                     Yoga provechosa para la artritis reumatoide

Un programa de la yoga presenta, la respiración y la relajación reduce perceptiblemente suavemente común y el hinchamiento para la gente con la artritis reumatoide (RA), según la investigación financiada en parte por la fundación de la artritis.

Los científicos de la Universidad John Hopkins en Baltimore dividieron aleatoriamente a un grupo de 30 adultos sedentarios con RA en dos grupos: un grupo participó en un programa de ocho semanas de la yoga y el otro fue puesto en una lista de espera y sirvió como el control. Ésos en el grupo de la yoga tomaron dos clases de una hora por semana y fueron dados instrucciones para practicar en el país también. Las actitudes tradicionales de la yoga fueron modificadas como necesario para acomodar para las limitaciones debido al RA. También fueron incluidas en las sesiones las técnicas profundas de la respiración, de la relajación y de la meditación.

El equipo de investigación encontró que los que participaron en ocho semanas de clases de la yoga tenían perceptiblemente pocos empalmes blandos e hinchados que ellas tenian antes de comenzar la clase. Ésos en el grupo de control del waitlist no vieron ningun cambio significativo en sus cuentas blandas e hinchadas del artículaciones

La concesión de fundación de la artritis Steffany receptor Haaz, AMF, dice, “hemos divulgado previamente que la yoga ayuda a gente a sentir mejor, y quisimos cerciorarnos de que no era dañoso las artículaciones 
artríticas. Así pues, estábamos alegres encontrar que parece realmente haber mejora en los síntomas comunes para los pacientes del RA. La pregunta grande siguiente está imaginando ¿cómo y porqué la yoga pudo tener este efecto, puesto que es una actividad tan polifacética.”?

Haaz S, y otros. El efecto de la yoga sobre parámetros clínicos en pacientes con artritis reumatoide. El extracto presentó en la universidad americana de la reunión científica anual de la reumatología. San Francisco, 25-29 de octubre de 2008.

 Prevención 10 maneras usted puede proteger sus articulaciones

La osteoartritis (OA) es la forma más común de artritis, con casi 27 millones de americanos viviendo con ella hoy. No más considerado apenas una consecuencia del envejecimiento, investigadores ahora tenga varios candidatos al buscar una causa: defectos musculoesqueléticos, defectos genéticos, obesidad, o lesión y abuso. Encuentre más recursos para manejar el OA en el extremo de este artículo.

Mientras que usted no puede poder controlar un rasgo genético o rodillas de golpe, hay algunas medidas definidas que usted puede tomar para proteger sus artículaciones y para ayudar para prevenir el OA.

  1. Mantenga su peso corporal ideal. Cuanto más que usted pesa, más la tensión usted está poniendo en sus artículaciones, especialmente sus caderas, rodillas, parte posterior y pies.
  2. Mueva su cuerpo. El ejercicio protege empalmes consolidando los músculos alrededor de ellos. Los músculos fuertes guardan sus empalmes del frotamiento contra uno otro, usando abajo del cartílago. Podemos ayudarle a conseguir comenzado en un programa del ejercicio que trabaje para usted.
  3. Levántese recto. La buena postura protege los empalmes en su cuello, parte posterior, caderas y rodillas.
  4. Utilice los empalmes grandes. Cuando la elevación o el llevar, utiliza lasartículaciones y los músculos más grandes y más fuertes. Esto le ayudará a evitar lesión y la tensión en sus artículaciones más pequeños.
  5. Paso usted mismo. Períodos alternos de actividad pesada con períodos de resto. La tensión repetidor en los empalmes por largos periodos del tiempo puede acelerar el desgaste y el rasgón que causa el OA.
  6. Escuche su cuerpo. Si usted está en dolor, no  haga caso de él. Duela después de actividad o el ejercicio puede ser una indicación que usted ha insistido demasiado en sus artículaciones.
  7. No sea estático. Las posiciones cambiantes disminuirán regularmente la tiesura en sus músculos y art+iculaciones.
  8. Olvide al guerrero del fin de semana. No dedique a actividades su cuerpo para el cual su cuerpo no se prepare. Comience las nuevas actividades lentamente y con seguridad hasta que usted sepa su cuerpo reaccionará a ellas. Esto reducirá la ocasión de lesión.
  9. Equipo de seguridad apropiado del desgaste. No deje los cascos y los cojines de muñeca en el país. Cerciórese de le para conseguir el engranaje de la seguridad que es cómodo y cabe apropiadamente.
  10. Pida ayuda. No intente hacer un trabajo que sea demasiado grande para que usted dirija. Consiga otros pares de manos para ayudar hacia fuera.

Para más información sobre la prevención de osteoartritis, MÁS extremidades en la elaboración de sus actividades diarias más fáciles en sus artículaciones :

 La genética detrás de la artritis reumatoide

 

Cinco genes y cuenta de la susceptibilidad

9/5/2007 fijado  

El último recipiente de la concesión de fundación de la artritis, Peter K. Gregersen, MD, del instituto de Feinstein para la investigación médica en Manhasset, NY, ha pasado años de su vida profesional analizando el genoma humano para imaginar qué hace a cierta gente susceptible a la artritis reumatoide (RA). El hoy en línea publicado (el 5 de septiembre de 2007) en New England Journal de la medicina, del Dr. Gregersen y de un equipo internacional enorme de investigadores anunció dos genes que imparten un riesgo creciente de desarrollar el RA. Combinado con tres genes previamente reconocidos de la susceptibilidad, estos dos genes nuevamente identificados nos dan cinco en el total que el Dr. Gregersen dice ha sido validado por los datos y se liga “absolutamente ciertamente” al RA.

Antes de estos artículos que eran publicados en New England Journal, el Dr. Gregersen puso al día a sus pares en el análisis genético del RA en la conferencia de la investigación de la fundación de la artritis llevada a cabo en abril y otra vez en la federación de las reuniones de los servicios clínicos de la inmunología en junio. Él explicó cómo el equipo de investigación ha conducido exploraciones genoma-anchas para identificar las variantes genéticas que se asocian a RA. Daniel Kastner, MD, PhD, de la genética y la rama de Genomic del instituto nacional de la artritis y las enfermedades musculoesqueléticas y de piel y uno del equipo de científicos implicados en este proyecto, explicó que las nuevas tecnologías han permitido las exploraciones genoma-anchas, que representan “un acercamiento enciclopédico, global al problema de identificar factores de riesgo del RA.”

El advenimiento de la tecnología del Microarray
El uso del polimorfismo del solo-nucleótido (SNP; análisis pronunciados los “del recorte ") han permitido que las evaluaciones genéticas sean hechas en una fracción del tiempo que llevaba cuando Gregersen primero comenzó su búsqueda. Estos avances tecnológicos han hecho para una explosión virtual de la capacidad de los científicos de ligar variantes genéticas a susceptibilidad de la enfermedad. Las asociaciones que tardaban dos años ahora para identificar en el laboratorio tardan apenas dos días. La velocidad es qué excita al Dr. Gregersen. “Tenemos las herramientas a conseguir en estos genes algo rápidamente ahora,” él dijo. Los “cuanto más pacientes y controles tenemos, más la energía tendremos que sacar nuevos genes y hacer asociaciones.”

 Definiciones

Genoma: El genoma de un organismo es su información hereditaria entera y se codifica en la DNA.

Alelo: Una de las formas variables de un gene en un lugar geométrico particular, o la localización, en un cromosoma.

SNP: Un solo polimorfismo del nucleótido, o SNP (pronunciado “recorte "), es una variación de la secuencia de la DNA que ocurre cuando un solo nucleótido – A, T, C, o G – en el genoma diferencia entre los individuos. Por ejemplo, dos ordenaron fragmentos de la DNA de diversos individuos, AAGCCTA a AAGCTTA, contienen una diferencia en un solo nucleótido. En este caso decimos que hay dos alelos: C y T.

Microarray de SNP: Los segmentos de la DNA conocidos como puntas de prueba robótico se ponen a una “viruta.” Los millares de estos segmentos se pueden poner en localizaciones conocidas en un solo microarray. En el pasado, los científicos han podido solamente conducir análisis genéticos en algunos genes inmediatamente. Con el desarrollo de la tecnología del microarray, sin embargo, los científicos pueden ahora examinar millares de genes en un momento dado.

Durante la década pasada, el Dr. Gregersen y los colegas implicados en el consorcio norteamericano de la artritis reumatoide (NARAC) han amontonado una base de datos genética de más de 1.000 personas con RA así como sus hermanos y otros miembros de familia. Usando esta base de datos y la de la investigación epidemiológica del grupo de estudio de la artritis reumatoide (EIRA) en Suecia, estos investigadores ahora tienen acceso a más de 3.000 muestras genéticas para sus investigaciones. Entre este trabajo y el de la confianza de Wellcome, los grandes pasos grandes se han hecho en la destapadura de los factores de riesgo genéticos implicados en el desarrollo del RA.

Los genes de la susceptibilidad
El primer, y lo más robusto posible asociado, gene que se identificará como gene de la susceptibilidad miente en la región de HLA, y se conoce como el “epitopo compartido.” En 2004, el equipo del Dr. Gregersen determinó que un gene llamado PTPN22 también está ligado claramente al RA, doblando casi el riesgo de una persona de desarrollar la enfermedad. El tercer gene identificado se llama PADI4; se ha identificado como factor de riesgo importante en gente de la pendiente asiática, pero como menos de un factor de riesgo en los de la pendiente europea. Hoy, el Dr. Gregersen y el equipo han anunciado dos otros genes importantes en eritematoso del RA y de lupus sistémico – STAT4 y TRAF1-C5. Aunque sea común los genes, investigadores encontraran eso el tener de ciertas variaciones del riesgo creciente los genes de la enfermedad.

Teniendo dos copias de la variante del riesgo de STAT4 fue asociado a más el riesgo que doblado para el lupus y un 60 por ciento aumentó el riesgo para desarrollar el RA comparado con la gente que no llevó ninguna copia de la variante del riesgo. TRAF1-C5 son realmente dos genes que mienten muy cerca juntos en el cromosoma 9. exactamente que el gene en esta localización es el gene de la susceptibilidad todavía no se ha determinado. Qué se sabe, sin embargo, es que la gente con una variante particular en esta localización del cromosoma hizo un riesgo creciente el 35 por ciento de desarrollar el RA comparar a ésos sin esa variante.

Qué el futuro sostiene
El Dr. Gregersen admite eso que sabe qué genes están implicados modesto en una enfermedad compleja como la artritis reumatoide no es muy útil desde un punto de vista práctico, sino que él garantiza que es muy importante para dar la penetración en la patogenesia de la enfermedad. Él explica que una vez que se identifican todos los genes de la susceptibilidad – que él predice implicará por lo menos 10 genes, y posiblemente mucho más – los individuos podrían ser defendidos para la presencia de estas variantes genéticas. Ésos con varios de los anhelos identificados se pueden identificar como estando en de riesgo elevado para desarrollar la enfermedad, y las medidas profilácticas podrían ser tomadas o las opciones específicas del tratamiento pueden ser seleccionadas. Por ejemplo, él cree que un día, estos resultados genéticos ayudarán a identificar qué pacientes recibirán la relevación de terapia anti-TNF y qué pacientes deben centrarse en otra terapia, quizás agotamiento de la B-célula.

 

Resultados similares

Otro equipo de investigación del centro médico de la universidad de Leiden, el instituto de Karolinska, y Celera lanzaron sus resultados con respecto al gene TRAF1-C5 y su acoplamiento a la artritis reumatoide. Su papel fue publicado la semana del 17 de septiembre en la medicina de PLoS, y abrir-acceso, diario médico peer-reviewed.

RM de Plenge, Seielstad M, Padyukov L, y otros TRAF1-C5 como lugar geométrico del riesgo para la artritis reumatoide — un estudio del genomewide. MED 2007 de N Inglés J; 357. Lea el artículo de diario. Remmers EF, RM del plenge, Lee EN, y otros STAT4 y el riesgo de eritematoso de la artritis reumatoide y de lupus sistémico. MED 2007 de N Inglés J; 357: 977-86.  Lea un artículo de la artritis hoy acerca de cómo su ambiente y genes obran recíprocamente para afectar a su artritis.

                                                      Artrosis

¿Qué es la osteoartritis?

La osteoartritis, la forma más frecuente de artritis, es una enfermedad crónica degenerativa de las articulaciones que afecta principalmente a los adultos de edad media y a los ancianos. La osteoartritis se caracteriza por la desintegración del cartílago articular y el hueso adyacente en el cuello, la parte baja de la espalda, las rodillas y, o los dedos de las manos. Esta enfermedad recibe también los nombres de artritis degenerativa y de enfermedad articular degenerativa.

 

¿Cuál es la causa de la osteoartritis?

La osteoartritis puede clasificarse como primaria o secundaria. La osteoartritis primaria es de causa desconocida, mientras que la osteoartritis secundaria es la producida por otra enfermedad, una infección, una lesión o una deformidad. La osteoartritis se caracteriza por la desintegración del cartílago de la articulación y del hueso adyacente. A medida que el cartílago se va desgastando, los extremos de los huesos se hacen más densos, formando crecimientos óseos o espolones que interfieren con el movimiento de la articulación. Además, trocitos de hueso y de cartílago pueden flotar en el espacio articular, y se pueden formar quistes llenos de líquido que limitan la movilidad de la articulación. Existen varios factores de riesgo asociados con la osteoartritis, entre los que se incluyen los siguientes:

  • La herencia – los defectos leves de las articulaciones, las articulaciones dobles (laxitud) y los defectos genéticos pueden contribuir al desarrollo de la osteoartritis.
  • La obesidad – el exceso de peso puede, con el tiempo, suponer un estrés excesivo sobre algunas articulaciones, como por ejemplo las rodillas.
  • Las lesiones o el uso excesivo – una lesión importante en una articulación, por ejemplo la rodilla, puede producir osteoartritis a la larga. Las lesiones pueden aparecer también como consecuencia del uso excesivo o del uso inadecuado de forma repetida durante un periodo largo de tiempo.

¿Cuáles son los síntomas de la osteoartritis?

El síntoma más frecuente de la osteoartritis es el dolor articular tras el exceso de utilización o la inactividad prolongada de la articulación. Las articulaciones que con mayor frecuencia resultan afectadas son las de la cadera, las rodillas, los dedos de las manos, los pies y la columna vertebral. Generalmente, los síntomas de la osteoartritis van progresando lentamente con el paso de los años. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la osteoartritis. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Dolor en las articulaciones.
  • Rigidez de las articulaciones, especialmente tras un período de sueño o de inactividad.
  • Limitación del movimiento de la articulación a medida que progresa la enfermedad.
  • Crujido de las articulaciones al moverlas (en las fases más avanzadas de la osteoartritis) a medida que el cartílago se va desgastando.
  • Dolor de espalda.
  • Adormecimiento.
  • Debilidad en un brazo o en una pierna (en las fases más avanzadas).

Los síntomas de la osteoartritis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la osteoartritis?

El diagnóstico de la osteoartrtis se suele confirmar basándose en un examen y en la historia médica completa. El examen físico puede incluir lo siguiente:

  • Rayos X – energía electromagnética utilizada para registrar en una placa imágenes de huesos y órganos internos.
  • Aspiración de la articulación – consiste en extraer una muestra del líquido de la bursa inflamada para descartar que la causa pueda ser gota o una infección.

Tratamiento de la osteoartritis:

Los objetivos del tratamiento de la osteoartritis consisten en reducir el dolor y la rigidez de la articulación y mejorar la movilidad de la misma. El tratamiento específico de la osteoartritis será determinado por su médico basándose en:

  • Su estado general y su historia médica.
  • Que tan avanzada está la condición.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • El ejercicio.
    La gimnasia aeróbica regular y los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a aliviar los síntomas y el dolor asociados con la osteoartritis.
  • La aplicación de calor.
    Aplicar calor sobre la articulación afectada puede ayudar a aliviar el dolor.
  • La fisioterapia y la terapia ocupacional.
    La fisioterapia y la terapia ocupacional pueden ayudar a reducir el dolor de las articulaciones, a mejorar su flexibilidad cuando se llevan a cabo las actividades cotidianas y a reducir el esfuerzo excesivo de la articulación.
  • Mantenimiento del peso.
    Mantener el peso adecuado o adelgazar (en caso de obesidad) puede ayudar a evitar o reducir los síntomas de la osteoartritis.
  • Los medicamentos.
    Los medicamentos para síntomas específicos pueden incluir los calmantes del dolor (en píldoras o en forma de cremas) y los medicamentos antiinflamatorios si existe inflamación.
  • Inyección de líquidos espesos en el interior de las articulaciones.
    Estos líquidos imitan el líquido normal de las articulaciones.
  • Cirugía articular.
    A veces es necesaria la cirugía para reparar o sustituir una articulación gravemente dañada.

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Recursos en la Red de La Artritis y Otras Enfermedades Reumáticas

Información para pacientes sobre la fibromialgia  

 

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es una enfermedad crónica, generalizada y que se caracteriza por dolor de larga duración en los músculos y en las articulaciones de todo el cuerpo. Puede ser  especialmente intenso en algunos puntos: zona occipital y cervical, en la parte alta y baja de la espalda, rodillas, codos y glúteos. La intensidad del dolor varía de día en día, y puede cambiar de lugar, pudiendo llegar a ser más severo en aquellas partes del cuerpo que se usan más (cuello, hombros, cadera y pies). En algunas personas, el dolor interfiere con las tareas diarias y cotidianas, mientras que en otras, sólo les ocasiona un malestar leve.

                                        

                                                 Puntos de Dolor

 

 

 

Son muy frecuentes los trastornos del sueño, el cansancio, la rigidez y sensación de            hinchazón y entumecimiento de las articulaciones, alteraciones intestinales con estreñimiento seguido de descargas diarréicas, sequedad de boca, acidez de estómago o exceso de gases.

Como en el caso del dolor también varían en intensidad de un día a otro el cansancio y la sensación de hinchazón o entumecimiento de las articulaciones, presentándose especialmente al levantarse o después de estar sin moverse, con gran sensibilidad al frío o al calor, especialmente en las manos y pies. Algunas personas sienten dolor en el pecho, palpitaciones o sensación de falta de aire o dificultad para respirar.

Otros pacientes con fibromialgia presentan el trastorno conocido como el "síndrome de las piernas inquietas", que se caracteriza por una necesidad imperiosa de mover las piernas, sobre todo cuando se está descansando o en reposo, ocasionando a veces movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño.

Con frecuencia los enfermos padecen dolor de cabeza y de la articulación témporo-maxilar, vértigo o sensación de mareo, e hipersensibilidad a la luz o a los ruidos. Algunas pacientes presentan dolor menstrual y al mantener relaciones sexuales.

En otros pacientes aparece dolor en la zona vesical (bajo vientre) y al orinar, con sensación de necesidad de orinar con mucha frecuencia.

La ansiedad y la depresión pueden empeorar con la falta de sueño y la tensión, y a la inversa, los síntomas dolorosos se agravan por el cansancio y la depresión.

Es una enfermedad frecuente que padece hasta el 5% de la población, siendo más común en las mujeres que en los hombres adultos, aunque puede aparecer en niños Se desconoce la causa de esta enfermedad, su evolución es benigna, sin riesgo para la vida y sin  provocar invalidez o lesiones definitivas.

 

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. Los resultados de radiografías, análisis de sangre y biopsias musculares son normales. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en el examen clínico de los síntomas del paciente realizado por un médico. No hay ninguna prueba diagnóstica específica, pero sin embargo, es importante realizar algunas pruebas analíticas para descartar otras enfermedades, como por ejemplo las enfermedades reumáticas, la artritis o la osteoporosis que tienen síntomas similares y requieren otros tratamientos.

 

¿Cómo se trata?

En el momento actual no hay un tratamiento curativo para la fibromialgia, pero sí muchas medidas que alivian  los síntomas y mejoran la calidad de vida.

1.- El calor alivia el dolor: por ello son recomendables los baños y duchas calientes, la aplicación de duchas de agua caliente en las zonas dolorosas, la aplicación de calor local mediante lámparas de calor, almohadas o mantas eléctricas y compresas calientes. Los masajes e hidromasajes suaves mejoran los cuadros dolorosos. La balneatoterapia es un excelente recurso.

2.- Mantener unos buenos patrones de sueño, con horarios estables: tiene un efecto muy positivo., realizar paseos o ejercicio ligero por las tardes, tomar infusiones calientes antes de acostarse, cenas ligeras, evitar por las tarde y noches bebidas excitantes (café, bebidas alcohólicas) o comidas copiosas o muy especiadas.

Deben evitarse situaciones estresantes, reduciendo el estrés. Hacer ejercicios de respiración y de relajación.

Si bien hay momentos en los que los cuadros dolorosos dificultan el mantener la actividad social habitual, es muy importante mantenerla en la medida de lo posible, evitando el aislamiento social y el reposo excesivo que pueden aumentar la depresión.

3.- Hacer ejercicio físico y mantener un tono muscular adecuado: de todas las medidas recomendadas en el tratamiento de la fibromialgia, son sin duda las más eficaces a largo plazo. Se aconseja realizar ejercicio físico aeróbico poco intenso, como la natación, ejercicios en el agua o bicicleta estática a velocidad e intensidad controladas. Al comenzar a realizar ejercicio puede producirse un poco de dolor muscular. Si el dolor es intenso es indicativo de que se ha realizado un esfuerzo físico excesivo y deberá disminuir la frecuencia o intensidad. Progresivamente aparecerá el efecto beneficioso del ejercicio físico y mejorará el estado general, disminuyendo el dolor y aumentando la resistencia al ejercicio y al esfuerzo físico.

Puede iniciarse con ejercicio poco intenso durante 3-5 minutos, a días alternos e ir aumentando un minuto cada día. Si aparece dolor, reduzca la intensidad y el tiempo hasta niveles no doloroso y vuelva a aumentarlos progresivamente. El tiempo de ejercicio a alcanzar es de 60 minutos 3-4 veces a la semana. Una vez alcanzado, realice ejercicios aeróbicos de mayor intensidad, como caminar, correr o jugar al tenis.

Se recomienda mantenerse tan activo como sea posible, evitando la sobreactividad o exceso de ejercicio puntual que pueden provocar un exceso de cansancio o dolor durante varios días. La realización de ejercicio físico tiene un efecto físico positivo demostrado a largo plazo.

4.- En algunas personas la terapia de apoyo psicológico tiene buenos resultados: es muy importante conocer la enfermedad y los síntomas de cada caso, aprender a identificarlos y controlarlos, manteniendo una actitud positiva. Puede ponerse en contacto con asociaciones de pacientes de fibromialgia que pueden ayudarle y orientarle. Es también importante que las personas que conviven con el paciente conozcan la enfermedad y colaboren, facilitando el mantenimiento del ritmo de vida, de la actividad social, la realización de ejercicio físico o el control de la dieta alimenticia.

5.- Tratamiento farmacológico: existen diversos medicamentos que pueden ayudar a mejorar algunos síntomas. Siempre deben de seguirse las indicaciones del médico y evitar la automedicación. Los efectos beneficiosos son evidentes al cabo de unos meses de tratamiento. Entre estos medicamentos se encuentran algunos antiinflamatorios, relajantes musculares, antidepresivos y ansiolíticos.

6.- Otras medidas: evitar las sobrecargas musculares, al  transportar o mover cargas pesadas, el sobrepeso y el esfuerzo físico intenso. Mantenga el peso adecuado con una dieta alimenticia equilibrada, rica en vitaminas y minerales, con bajo contenido en especias y alimentos o bebidas excitantes (café, alcohol) y bien distribuida en las cuatro comidas del día, especialmente cuidando las cenas ligeras. Reducir el estrés, mantener un ritmo de vida estable y facilitar el sueño.

Entre las opciones para el tratamiento de la fibromialgia se incluyen:

  • medicamentos para disminuir el dolor y mejorar el sueño;

  • programas de ejercicios para estirar los músculos y mejorar la capacidad cardiovascular;

  • técnicas de relajación para aliviar la tensión muscular y la ansiedad;

  • programas educativos que le ayuden a comprender y a controlar la fibromialgia.

Medicamentos

Los medicamentos antiinflamatorios de esteroides que se utilizan para tratar muchas afecciones reumáticas, no son útiles para las personas con fibromialgia. Sin embargo, dosis moderadas de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como la aspirina o el ibuprofeno, o de analgésicos como el acetaminófeno o tramadol (Ultram), pueden aliviar parte del dolor.

Una subcategoría de los AINEs, llamada inhibidores de la COX-2, también puede proporcionar alivio del dolor, causando menos efectos secundarios sobre el estómago que los AINEs tradicionales. La mayoría de los médicos no suele recetar calmantes de tipo narcótico ni tranquilizantes, excepto en los casos más severos de fibromialgia.

Los medicamentos que facilitan el sueño profundo y relajan los músculos ayudan a descansar a muchas personas que sufren de fibromialgia. Los médicos también recetan medicamentos, conocidos comúnmente como antidepresivos, para tratar la fibromialgia. Estos fármacos funcionan elevando el nivel activo de serotonina en el cerebro. Los niveles bajos de serotonina no están vinculados únicamente con la depresión clínica, sino también con los trastornos del sueño asociados con la fibromialgia. En dosis más bajas que las recetadas para tratar la depresión profunda, los antidepresivos parecen aliviar el dolor en las personas con fibromialgia y de esta manera, aumentar las posibilidades de lograr una buena noche de descanso.

Hay dos clases principales de antidepresivos: tricíclicos, tales como la amitriptilina (Elavil) y la doxepina (Sinequan), e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS, tales como la fluoxetina (Prozac), la paroxetina (Paxil) y la sertralina (Zoloft). En ocasiones, también se receta un fármaco llamado ciclobenzaprina (Flexeril), clasificado como relajante muscular pero similar a los antidepresivos.

Aunque muchas personas duermen mejor y se sienten más cómodas al tomar antidepresivos, la mejoría observada varía ampliamente de una persona a otra. Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, tales como somnolencia diurna, estreñimiento, sequedad de la boca y aumento del apetito. Algunos ISRS pueden dificultar el sueño. Estos efectos secundarios raramente son severos, pero pueden resultar molestos. Algunos estudios han sugerido que al combinar los antidepresivos tricíclicos con ISRS, pueden aumentar los beneficios de cada fármaco, al tiempo que los efectos secundarios de ambos fármacos se anulan mutuamente.

La hierba de San Juan (St. John’s Wort), es un suplemento dietético que puede funcionar como los medicamentos antidepresivos, pero con menos efectos secundarios. La hierba de San Juan, que procede de la flor de una hierba del mismo nombre, se suele recetar en Europa. En los Estados Unidos, sin embargo, como los suplementos dietéticos no están regulados como los fármacos, se sabe poco sobre los efectos a largo plazo producidos por diversas marcas de la hierba de San Juan. Si usted decide probarla, consulte primero a su médico. No utilice la hierba de San Juan si está tomando otro antidepresivo.

Ejercicio y terapia física

Dos formas de tratar la fibromialgia son estirar y ejercitar los músculos tensos y doloridos, y aumentar la capacidad cardiovascular (aeróbica). Los estudios muestran que ciertos programas de ejercicio aeróbico proporcionan una sensación de bienestar, una mayor resistencia y una disminución del dolor, en aquellas personas que padecen de fibromialgia.

Usted puede sentir dudas en cuanto al ejercicio si ya se siente cansado y dolorido. Los ejercicios aeróbicos de bajo o ningún impacto, como caminar, montar bicicleta, ejercicios aeróbicos acuáticos o natación, suelen ser las mejores maneras de empezar un programa de este tipo. Haga ejercicio en días alternos, si es posible, e incremente de forma gradual su nivel de actividad, para alcanzar un mejor nivel de condición física.

Estire los músculos suavemente y mueva las articulaciones a diario a través del alcance apropiado para su estado, antes y después del ejercicio. Los terapeutas físicos pueden ayudarle a diseñar un programa específico de ejercicios para mejorar su postura, su flexibilidad y su condición física.

Técnicas para sobrellevar el dolor

Muchas personas pueden beneficiarse al aprender técnicas para sobrellevar y controlar el dolor. El aprendizaje de técnicas para controlar el dolor y la fatiga nerviosa a menudo requiere ayuda de profesionales de la salud. Las técnicas para sobrellevar el dolor incluyen el aprendizaje de técnicas de relajación muscular, meditación y técnicas de biorretroalimentación. Además, las técnicas para el control de la fatiga nerviosa, tales como alternar períodos de actividad con períodos de descanso y ejercicios de respiración, pueden ayudarle a controlar los sentimientos de ira, tristeza y pánico que pueden abrumar a aquéllos que viven con dolor y fatiga continuos.

Las investigaciones publicadas hasta la fecha en lo relacionado a técnicas para sobrellevar el dolor de la fibromialgia, sugieren que estas estrategias pueden tener un mejor resultado si se adaptan a las necesidades específicas de cada paciente.

 

Recuerde:
La fibromialgia es una enfermedad crónica, benigna, con múltiples factores que influyen en ella. Por eso debe afrontarse con múltiples estrategias y ser perseverante (ejercicio físico, hábitos de vida, medicación, etc…). Aunque no exista una cura, puede hacer muchas cosas para sentirse mejor.

Índice de materias

¿Qué es la fibromialgia?

Síntomas y señales

¿Cómo se diagnostica la fibromialgia?

¿Cuál es la causa de la fibromialgia?

¿Cómo se
trata la
fibromialgia?

Cómo controlar la fibromialgia
 

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Enlaces http://ww2.arthritis.org/AFStore/SindromeDeFibromialgia/sindromedefibromialgia5.asp  http://familydoctor.org/online/famdoces/home/common/pain/disorders/070.html

 Dolor y cambios de Fibromyalgia en la molécula del cerebro ligada

3-D del glutamato monosódico

El informe de los investigadores que encontraba un acoplamiento dominante entre el dolor y la molécula del cerebro llamó el glutamato, un descubrimiento que presta la nueva penetración en fibromyalgia. En pacientes con fibromyalgia, los investigadores encontrsron, que el dolor disminuyo cuando fueron los niveles de glutamato bajoron.

 Los investigadores en el sistema de la salud de la Universidad de Michigan calibraron el acoplamiento entre el dolor y el glutamato usando una técnica de proyección de imagen no invasor de cerebro llamó el protón la espectroscopia de resonancia magnética (H-MRS). H-MRS fue realizado una vez antes y una vez siguiente un curso cuatrisemanal de la acupuntura ” para reducir síntomas del dolor.

Después de las cuatro semanas del tratamiento, clínico  el dolor experimental divulgado fueron reducidos perceptiblemente. La reducción en ambos resultados del dolor fue ligada más importantemente a reducciones en niveles del glutamato en una región del cerebro llamada la ínsula 9: los pacientes con mayores reducciones en dolor demostraron mayores reducciones en glutamato. Es decir cuando el dolor disminuido hizo tan niveles del glutamato.

  “Si se repliegan estos resultados, los investigadores que realizaban ensayos clínicos del tratamiento en fibromialgia podrían potencialmente utilizar el glutamato como marcador “sustituto” de la respuesta de la enfermedad,” dice al autor importante Richard E. Harris, PhD, investigador en el dolor de la Universidad de Michigan y centro de investigación de la fatiga.  El estudio aparece en artritis y reumatismo. http://www.arthritis.org/conditions-treatments.php  

    

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